Noticia Exclusivo suscriptores Nancy Tueros, presidenta de la entidad, dice que el gran desafío es acercar la banca a unos 10 millones de microempresarios y ganarle al gota a gota.Uno de los propósitos de las directivas de Mibanco es que sus clientes tengan acceso también a ahorro, seguros y otros servicios que les permitan progresar. Foto: MinCitPERIODISTA ECONÓMICO19.08.2026 20:29 Actualizado: 19.08.2026 20:29

Mibanco Colombia quiere acelerar su crecimiento en uno de los segmentos más grandes, complejos y todavía menos atendidos por el sistema financiero, el de los microempresarios. Para Nancy Tueros Chía, presidenta de la entidad, que nació bajo esa marca en el país en 2020 tras la adquisición de Banco Compartir por parte de su matriz Grupo Credicorp, el desafío es llegar a millones de pequeños empresarios que continúan por fuera del sistema formal y atrapados en las redes del crédito informal.Para avanzar en esa tarea, plantea revisar las barreras que dificultan el acceso, fortalecer la educación financiera, acelerar el desarrollo de Open Data y discutir aspectos como la tasa de usura. Mibanco, además, prepara para 2027 el lanzamiento en Colombia de su banca conversacional por WhatsApp, una herramienta que ya utiliza en Perú y con la que espera liberar tiempo de sus asesores para atender a más microempresarios. LEA TAMBIÉN ¿En qué momento está Mibanco después de estos años de operación en Colombia? El banco ha tenido un cambio radical, no solo en términos de resultados, sino también en la forma de entender su propósito. Para nosotros es transformar vidas y escribir juntos historias de progreso. La manera como contribuimos al desarrollo de los países donde operamos es a través de la inclusión financiera. Y cuando hablamos de ello no nos referimos a dar acceso al crédito. También significa lograr que una persona que entra al sistema financiero permanezca sana dentro de él. No hay nada peor que darle un primer crédito a alguien y que después caiga en mora. Eso no es inclusión financiera. Queremos que nuestros clientes tengan acceso también a ahorro, seguros y otros servicios que les permitan progresar.Nancy Tueros Chía, presidenta de Mibanco Colombia, entidad de Grupo Credicorp. Foto:MibancoMibanco pertenece a Credicorp, ¿qué implica ese respaldo en Colombia? Credicorp no significa solo respaldo económico, aunque sí es muy importante. Durante 2023 y 2024, cuando el banco registró pérdidas, el grupo aportó 255.000 millones de pesos de capital. La solvencia nunca fue una limitación, pues si se necesitaban recursos, estaban disponibles. Pero hay otro respaldo igual de importante y es el conocimiento. Mibanco Perú es, por cartera, la entidad de microfinanzas más grande de América Latina y está entre las principales del mundo. Eso nos permite aprovechar experiencia en riesgos, tecnología, datos y ciberseguridad para adaptarla al país.¿Cómo se refleja eso en los resultados de la entidad en una coyuntura como la de hoy? Esperamos terminar 2026 con una cartera activa cercana a 4,2 billones de pesos, lo que representa un crecimiento de alrededor del 60 por ciento anual. En clientes de crédito cerraremos con unos 270.000, cerca de 40.000 más. Por el lado de los depósitos, esperamos terminar con unos 770.000 clientes y saldos cercanos a 3,2 billones, también con un crecimiento aproximado del 60 por ciento. Son tasas importantes y muestran lo que hemos podido hacer combinando el conocimiento de Credicorp con las capacidades que hemos desarrollado localmente.¿Qué es la banca por WhatsApp?Estamos trabajando en WhatsApp Banking, una banca conversacional que en Perú está teniendo muy buenos resultados y que llegará a Colombia el próximo año. WhatsApp tiene una ventaja enorme, toda vez que es parte de la vida cotidiana del microempresario. No necesitamos pedirle que salga de su entorno, vaya hasta un banco o descargue una aplicación que quizá no conoce y frente a la cual puede tener temores por fraude. Tenemos que acercarnos a la manera como él vive y transacciona. LEA TAMBIÉN ¿Y el Open Finance puede ayudar a llegar a esos empresarios que hoy están por fuera? Sí, pero tenemos que avanzar hacia Open Data. Un microempresario que hoy no tiene historia crediticia sí tiene un teléfono, paga servicios y realiza transacciones. Esa información puede ayudar a entender su comportamiento y medir mejor su capacidad de pago. Si podemos acceder, con las autorizaciones correspondientes, a más información sobre esa transaccionalidad, tendremos una lectura mucho mejor no solo del microempresario, sino de muchas personas que hoy no son atendidas por el sistema financiero. Por eso considero importante acelerar esa agenda.En microcrédito la tecnología es clave, pero también lo es la relación directa con el cliente. ¿Dónde está el diferencial? Esto comienza y termina con el asesor, apoyado en herramientas que le permitan responder rápidamente. Para el microempresario la inmediatez es fundamental: si no tiene el dinero cuando surge una oportunidad, puede perderla. Los modelos nos ayudan a conocer mejor al cliente y evaluar permanentemente su capacidad para tomar decisiones más rápidas. Pero también debemos acompañarlo cuando enfrenta dificultades. Por eso decimos que no hacemos cobranzas, hacemos recuperaciones. Cuando tiene un problema de liquidez es cuando más debe sentir cerca a su asesor.Usted insiste en que inclusión financiera no puede limitarse a prestar dinero...Sin duda. Hemos venido ampliando nuestra oferta de seguros y esperamos cerrar 2026 con unas 280.000 pólizas vendidas, un crecimiento del 260 por ciento frente al año pasado. Pero la inclusión también pasa por el ahorro y la educación financiera. Por eso creamos Franco Mibanco, un bot que ofrece educación financiera y herramientas para apoyar al microempresario en su negocio. Esperamos terminar el año con cerca de 190.000 microempresarios capacitados, unos 60.000 más que en 2025. Mibanco surge luego de la fusión por absorción de Encumbra (Edyficar) por parte de Bancompartir. Foto:El Tiempo / cortesía¿Cuál es hoy el mayor desafío para las microfinanzas en Colombia? Alrededor de 3,7 millones de microempresarios son atendidos por instituciones financieras, mientras que cerca de 10 millones continúan de espaldas al sistema. Ese es el gran desafío. Este año esperamos bancarizar a unos 30.000 clientes, pero a ese ritmo no es suficiente. Tenemos que entender qué barreras llevan a esos microempresarios a mantenerse por fuera del sistema financiero. ¿Y qué han encontrado detrás de esa resistencia? Encontramos, por ejemplo, microempresarios que prefieren el gota a gota porque consideran que, si tienen un problema y no pueden pagar, esa caída no deja una huella dentro del sistema financiero. También perciben como manejable el pago diario porque son montos pequeños, aunque al final el costo sea muy alto. Son comportamientos que necesitamos entender si queremos diseñar productos adecuados. LEA TAMBIÉN ¿Qué debería hacer el Estado para acelerar esa inclusión? La educación financiera no puede depender de esfuerzos aislados. Necesitamos un Estado que articule ese frente y una política en la que todos aportemos. También creo que hay que revisar el tema de las tasas de usura. A las entidades formales se nos establece un límite, mientras que para el gota a gota ese límite no existe y puede cobrar tasas extremadamente altas. Hay una frase que resume parte del problema: no hay crédito más caro que el que no se tiene. Tenemos que encontrar cómo ampliar el acceso sin desconocer los riesgos y costos que implica atender este segmento.Después de estos años, ¿cuál sería el primer gran corte de cuentas de Mibanco en Colombia? El crecimiento que hemos tenido nos ha permitido alcanzar un hito importante: con cifras a junio, somos los primeros en saldo de cartera de microcrédito. Eso nos hace sentir orgullosos y refuerza nuestro compromiso, pero no significa que la tarea esté terminada. Las oportunidades son enormes. Más que pensar solo en competir entre nosotros, hoy diría: pongámonos todos las pilas y vayamos a ganarle al gota a gota. Hay muchísimo por hacer. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.