Cuando se le pidió una recomendación para los agricultores de otros países, particularmente de Guatemala, Mike Naig, secretario de Agricultura de Iowa, llevó la conversación hacia una realidad que productores de ambos territorios conocen bien: hay variables que simplemente no pueden controlar. El clima es una de ellas. Los mercados internacionales, otra.
Un agricultor no puede decidir cuánto lloverá ni determinar el precio mundial del maíz. Por eso, sostiene Naig, el desafío consiste en construir explotaciones agrícolas capaces de soportar esos golpes.
“Se debe tener resiliencia; hay que ser capaz de enfrentar esas tormentas, literalmente”, afirmó durante una entrevista con periodistas de diversos países en la Feria Estatal de Iowa.
Su recomendación adquiere particular relevancia para Guatemala porque Naig conoce de primera mano parte de la realidad agrícola del país. En febrero del 2025 encabezó una misión comercial de Iowa que visitó Guatemala y Costa Rica, con representantes de los sectores de maíz, soya, carne de cerdo y ganado.
Durante aquella visita se reunió con autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) para conversar sobre cooperación agrícola y oportunidades para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector. Guatemala, además, es un mercado importante para Iowa: en el 2024 las empresas de ese estado exportaron US$145 millones en productos agrícolas al país.









