La temporada de lluvia en Guatemala inició tarde y el nivel de las precipitaciones se mantiene por debajo de lo normal. Julio ha sido el mes más crítico. Dichas condiciones tienen un impacto directo en la agricultura, que puede afectar la disponibilidad de alimentos en los hogares.
Alberto Cano, investigador del Instituto de Investigación en Ciencias Naturales y Tecnología (Iarna), habla de las repercusiones que tiene la sequía en el país y de cómo afectará a largo plazo.
Julio cerró con un déficit de lluvia que en algunos departamentos superó el 70%. ¿Cuál es el efecto inmediato en la agricultura?
Los daños de los déficits de lluvia actuales se pronostica que serán fuertes; no obstante, su porcentaje de impacto dependerá de variables como el tipo de semilla utilizada, la etapa fenológica que tengan los cultivos y la zona geográfica.
En granos básicos como maíz y frijol, una reducción drástica en etapas fenológicas de desarrollo inicial y crecimiento de los granos puede provocar una merma en la cantidad producida. Si esta disminución de lluvia se sostiene en el tiempo, pero se tiene una semilla adaptada a condiciones de poca precipitación, la producción se reduce, pero el impacto es menor.






