Campos agrícolas en Guatemala muestran el contraste entre cultivos verdes y tierra agrietada, reflejando la preocupación por la canícula extendida de alto impacto esperada para julio y agosto de 2026 y sus efectos en la producción. (Imagen Ilustrativa Infobae)El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, advirtió sobre la posibilidad de una canícula extendida y de alto impacto que se desplegaría en julio y agosto de 2026, periodo que tradicionalmente corresponde a la temporada de lluvias en el país. Esta previsión se fundamenta en los pronósticos climáticos atípicos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), que estiman un escenario de condiciones anómalas que obligan al gobierno a coordinar acciones de preparación junto a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), especialmente en las regiones que se anticipa serán las más vulnerables. PUBLICIDADLa información fue comunicada este martes en rueda de prensa y retransmitida por los canales del gobierno.En respuesta, Arévalo explicó que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y la CONRED trabajan en una estrategia conjunta basada en dos ejes: la acumulación y gestión de reservas de granos básicos para las comunidades que podrían enfrentar carencias alimentarias y el desarrollo de un programa de tratamiento de suelos para optimizar la captación de agua durante el periodo de escasez. PUBLICIDADEl mapa climático elaborado por el INSIVUMEH delimita con precisión las áreas expuestas a mayor riesgo. El próximo martes se presentarán los pormenores del plan, informó el mandatario.Presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo se pronunciaante los medios de comunicación durante una convención oficial, rodeado de cámaras y periodistas. (Diario de Centroamerica de Guatemala)El INSIVUMEH calcula una probabilidad del 92 % de que el fenómeno climático El Niño prevalezca en el trimestre junio-agosto de 2026. Según el organismo guatemalteco, ese fenómeno genera históricamente déficits de precipitaciones en el costado Pacífico y en el corredor seco del oriente del país, propiciando la prolongación y agravamiento de la canícula. PUBLICIDADEl 14 de mayo último, el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió una Alerta de El Niño, aunque aclaró que la situación persiste en condición neutra, con una anomalía de temperatura del mar de +0,4 °C en la región Niño-3.4, según detalló The New York Times.La distribución de lluvias prevista para el trimestre por el INSIVUMEH será heterogénea. Regiones como la Bocacosta, el Caribe y la Franja Transversal del Norte experimentarán los mayores acumulados, mientras que el Altiplano Central, el Occidente y los Valles de Oriente recibirán precipitaciones por debajo del promedio registrado entre 1991 y 2020. Las temperaturas máximas que podrían afectar áreas de baja altitud oscilarán entre 30 °C y 38 °C (86 °F a 100 °F), agravando la presión sobre el sector agrícola.PUBLICIDADPara los agricultores de subsistencia del corredor seco, que incluye departamentos como Zacapa, Chiquimula, Jutiapa y El Progreso, el riesgo fundamental lo marca la duración de la canícula. El INSIVUMEH detalla que el periodo seco que divide la temporada usualmente abarca dos o tres semanas. En años de El Niño severo puede prolongarse hasta 30 o 40 días, afectando la primera cosecha de maíz de la temporada.En 2014, una anomalía térmica marina de apenas 0,6 °C por encima de la media —insuficiente para ser clasificada como El Niño por la Organización Meteorológica Mundial (OMM)— derivó en ausencias de lluvia de hasta 45 días y en la pérdida de más del 70 % de los cultivos de granos básicos en Guatemala. Estos antecedentes sirven de referencia para calibrar la magnitud potencial del escenario actual, según informó el INSIVUMEH.PUBLICIDADEste mapa ilustra las complejas interacciones atmosféricas y oceánicas del fenómeno El Niño, mostrando la distribución de aguas cálidas, la alteración de vientos alisios y los patrones climáticos resultantes en el Pacífico. (Imagen Ilustrativa Infobae)El MAGA también advirtió sobre anomalías de temperatura adicionales, proyectando desviaciones de entre 0,5 °C y 2 °C por encima del promedio histórico. Tal situación eleva el riesgo de estrés hídrico en los cultivos de maíz, frijol y café, elementos centrales en la dieta y economía rural. La Mesa Técnica Agroclimática recomendó la adopción de sistemas de captación de agua de lluvia, la implementación de riego tecnificado y la selección de semillas adaptadas a la sequía, alternativas que buscan mitigar el impacto en la productividad.PUBLICIDADSi bien la tendencia indica una reducción general de lluvias, especialistas del INSIVUMEH advirtieron sobre la posibilidad de aguaceros puntuales e intensos. La presencia de precipitaciones breves y localizadas sobre suelos secos puede desencadenar procesos de erosión o, incluso, inundaciones localizadas.La evolución de El Niño sigue rodeada de incertidumbre. Según la NOAA, ninguna de las categorías posibles del fenómeno —débil, moderada, fuerte o muy fuerte— supera actualmente el 37 % de probabilidad. PUBLICIDADEl organismo estadounidense programó la próxima actualización del diagnóstico ENSO para el 11 de junio de 2026. La ventana de canícula correspondiente a julio y agosto será el indicador más inmediato para evaluar el verdadero impacto de El Niño sobre el territorio guatemalteco.