NoticiaEl libro fue escogido por unanimidad por un jurado conformado por Cristina Rivera Garza, presidenta del jurado, Selva Almada y Mónica Ojeda.Libro de David Silva Rojas Foto: CortesíaPERIODISTA19.08.2026 18:43 Actualizado: 19.08.2026 18:43
El escritor peruano David Silva Rojas llegará a Colombia en septiembre para presentar Donde el agua trabaja, novela con la que obtuvo el primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía–Ventosa Arrufat, este 2026. Su primera parada será la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, donde estará entre el 16 y el 19 de septiembre, en el marco de la participación de Almadía como editorial invitada internacional. Después viajará a Bogotá, el 22 de septiembre, y continuará con presentaciones en Argentina, España, Perú y México hasta diciembre. La novela, que aborda los silencios, la explotación laboral y las formas contemporáneas de la vulnerabilidad, fue escogida por unanimidad por un jurado integrado por las escritoras Cristina Rivera Garza, presidenta del jurado, Selva Almada y Mónica Ojeda. El manuscrito de Silva Rojas se impuso entre 2.204 textos provenientes de 22 países y cuatro continentes, en la primera edición de un premio que busca consolidarse como una convocatoria internacional para la narrativa inédita en español.El reconocimiento contempla además la publicación internacional de la novela, que llegará simultáneamente a Colombia, México, España, Argentina y Perú, con distribución en otros países de habla hispana. La obra tendrá edición digital y también será producida como audiolibro, y el premio está dotado con 20.000 euros.Libro de David Silva Rojas Foto:CortesíaLa historia sigue a una joven que, ante la necesidad de ayudar económicamente a su familia, abandona su comunidad para trabajar temporalmente en una hacienda vinícola de Ica, Perú. Lo que inicialmente parece una oportunidad laboral pronto revela un entorno dominado por la explotación, la vigilancia y la deshumanización.En medio de las acequias y canales que llevan agua hacia las tierras convertidas en negocio, empiezan a ocurrir desapariciones y a circular rumores entre las trabajadoras. La violencia permanece muchas veces fuera de escena, pero se hace presente a través de los silencios y de aquello que los personajes prefieren no decir.Precisamente esa manera de construir la tensión fue uno de los aspectos que más destacó el jurado. En el acta del premio señaló que “es magistral el uso de los silencios” y describió ese silencio como un elemento que atraviesa la relación entre las trabajadoras, las injusticias cometidas por los capataces y la atmósfera general de la novela.El jurado también resaltó la forma en que Silva Rojas construye la explotación laboral sin convertir la historia en un discurso explícito. Según su valoración, Donde el agua trabaja utiliza un lenguaje sutil y oraciones breves para construir “la atmósfera opresiva de la explotación laboral, la vulnerabilidad y la relación desigual entre trabajadoras y capataces”.Para el autor, la novela nació de una preocupación concreta por las personas que sostienen una parte importante de la economía de su país sin ocupar necesariamente el centro de las historias sobre crecimiento económico.“Durante muchos años escuché hablar del éxito de la agroexportación peruana, de sus cifras y de su crecimiento. Yo quise escribir sobre las personas que hacen posible ese éxito y que, sin embargo, casi nunca ocupan el centro de la historia”, explicó Silva Rojas.El escritor también descubrió algo diferente durante el proceso de escritura. “Al principio creía que estaba escribiendo una novela sobre la dureza del trabajo agrícola. Cuando la terminé descubrí que, en realidad, hablaba del amor silencioso de quienes sacrifican su propia vida para que otra persona tenga una vida mejor”, señaló.







