La madre contó que los demás hermano de Juan Pablo viven en Pasto (Nariño) - crédito @caterine_chindoy/IGEn el barrio Providencia de Pereira, la emergencia tras el reciente terremoto ha dejado escenas de solidaridad y valentía. Entre los rescatistas, destaca una figura poco habitual: Juan Pablo Sánchez Espinel, conocido como “el topito de Colombia”, un niño de apenas 13 años que se ha sumado a las labores de rescate con determinación y una madurez sorprendente.La madrugada del sismo, Juan Pablo dormía en su casa del barrio San Luis, sobre la vía a Armenia.En un primer momento, pensó que solo se trataba de una sacudida menor. “Empieza todo a sacudirse maluco. Yo dije: ‘Es un temblorcito’. Cuando empieza todo a crujir y dije: ‘No, esto es un terremoto’”, relató al diario El Colombiano.PUBLICIDADTras evacuar junto a su madre y comprobar que su vivienda no sufrió daños graves, salió a la calle, donde vio que el techo de una tienda del barrio, La Fonda, se había desplomado. Sin dudarlo, comenzó a ayudar a los vecinos a remover escombros.La inquietud por el bienestar de su familia llevó a Juan Pablo hasta la casa de su abuela. Allí se encontró con su tío, Juan David, quien le mostró imágenes y videos del barrio Providencia, uno de los sectores más afectados por el terremoto. “Me indigné y dije: ‘Vamos para Providencia a sacar gente’”, recordó el joven rescatista.PUBLICIDADCon tapabocas, guantes y una gorra, Juan Pablo se dirigió hacia la zona de desastre.En una de las viviendas colapsadas halló a una vecina, Leticia, de 60 años, atrapada bajo los escombros. “Yo era con las palas y ¡tras!, sacando escombros, sacando ladrillos y todo, y yo abrí campo para que pudieran sacar a la señora. La sacaron muerta. Yo la vi muerta, pero por lo menos la rescatamos. Aunque muerta, la pudimos rescatar. Y yo abrí campo para rescatarla”, relató con naturalidad el adolescente.El joven ayudó a rescatar el cuerpo de una mujer, en medio de la tragedia que dejó a Pereira (Risaraldas) como una de las ciudades más afectadas por el sismo, que deja por el momento un saldo de 294 fallecidos, 3.935 heridos y 320 personas desaparecidas, según la Ungrd - crédito TN Todo Noticias/FacebookLa actitud de Juan Pablo ha sido reconocida por quienes han presenciado su entrega y solidaridad, e incluso por varios medios internacionales que cubrieron la tragedia en la capital de Risaralda.PUBLICIDADPor este motivo, en redes sociales circula una declaración que compartió la madre del menor, y que reveló el negocio ambulante que montó su hijo desde que llegaron a vivir en esta zona ubicada en el Eje Cafetero.“El niño tiene su negocio ambulante, porque él desde, desde que llegamos a Pereira en el 2023, él quiso salir a, a vender cositas en la calle. Él se estuvo en el barrio Boston y se hizo conocer por allá y ahora pues lo tiene un poquito más grande. Es, eh, se hace llamar Che Dulces”, comentó la progenitora, pero aclaró que con la emergencia las prioridades cambiaron para su hijo, y de manera temporal “(Juan Pablo) ahora está en otro cuento” PUBLICIDADAl final, la mamá de Juan Pablo le envió un mensaje en el que exaltó su labor sin intereses y en pro de ver que Pereira salga adelante después de la tragedia.“Yo lo único que te digo, mi amor, en este momento es que sigas para adelante y que procures ser feliz. Es lo único que te digo y lo que le digo a mis otros hijos, porque ellos también en este momento la están pasando difícil. No sufrieron el terremoto como nosotros, porque ellos viven en Pasto (Nariño), pero a ellos también les quiero decir que lo que hagan sea para su felicidad”, expresó la madre orgullosa.PUBLICIDADAl final, la progenitora hizo una reflexión para todos los internautas en general: “Que hagan lo que su corazón les dice y que sea lo que sea, siempre pongan a Dios por delante”.Juan Pablo Sánchez Espinel no dudó un solo instante en salir a colaborar a los integrantes de las brigadas de búsqueda y rescate en la capital de Risaralda - crédito @caterine_chindoy/IGEn medio de las labores de rescate por el sismo de 7,4 que golpeó a Colombia el 10 de agosto de 2026, Sánchez apareció entre brigadistas y voluntarios en Pereira con una frase que condensó el impacto humano de la tragedia y lo puso como portada en varias publicaciones alrededor del mundo.La escena ocurrió en una de las ciudades más afectadas del Eje Cafetero, donde las tareas de búsqueda y rescate ya superan las 200 horas, cuando el menor brindó unas declaraciones un medio de comunicación extranjero.PUBLICIDADSánchez llamó la atención de un periodista argentino de TN Todo Noticias, que cubría la emergencia en la capital de Risaralda, y su declaración mostró tanto el peso emocional del desastre como su decisión de seguir colaborando.“Un poco triste porque arrumado porque mi país, mi Pereira como está... prácticamente hundida, está derrumbada toda mi Pereira”, dijo el adolescente al medio argentino.El menor ayudó a rescatar el cuerpo de una adulta mayor de 60 años que murió en medio de la emergencia - créditos TN Todo Noticias/Facebook | Luis Acosta / AFPJuan Pablo también relató qué hizo durante las primeras horas tras el movimiento telúrico. “Sí, el 10 de agosto cuando hubo el terremoto yo estaba allí atrás en una casa derrumbada, sacando escombros para que sacaran a una señora, que aunque la sacaron muerta, yo ayudé a abrir campo para que la rescataran”.PUBLICIDADLa respuesta que más reacciones provocó llegó cuando el corresponsal le preguntó por qué había salido a ayudar. “Porque yo no voy a dejar solo a mi país. Ningún colombiano puede dejar solo a su país”, dijo Sánchez sin inmutarse.