Diego Tuñón, junto a Helena, la hija que tuvo con Sofía Gala, desarrolló una vida marcada por la música y la discreción, siendo uno de los fundadores y tecladista de Babasónicos. Su recorrido artístico lo llevó a consolidarse como parte de una de las bandas más influyentes del rock argentino, mientras mantenía un perfil bajo y una relación cercana con su familia, en un camino que combina proyectos musicales con una herencia cultural única.

Diego Tuñón volvió a captar la atención recientemente luego de que su hija Helena, fruto de su relación con Sofía Gala Castiglione, debutara en la serie biográfica de Moria Casán interpretando a su abuela en la adolescencia. Ese acontecimiento puso nuevamente en foco la figura del músico, un artista que desde hace más de tres décadas forma parte de Babasónicos y que siempre eligió mantener un perfil discreto, lejos de la exposición mediática.

Diego Tuñón y Helena, hija que tuvo con Sofía Gala

El reconocido artista nació en 1968 en Buenos Aires; desde joven se vinculó con la música. En los años ochenta comenzó a trabajar junto a Adrián Dárgelos y otros integrantes que más tarde darían forma a Babasónicos, banda que se consolidó como referente del rock alternativo argentino. Como tecladista y fundador, participó en discos emblemáticos como Jessico y Infame, además de proyectos paralelos que exploran distintos estilos de sonido. Su aporte fue clave en la construcción de un estilo que marcó a varias generaciones.