Sofía Gala llegó para marcar un nuevo capítulo en la vida de Moria Casán y Mario Castiglione, en una jornada que combinó emoción y detalles familiares. La revista Semanario retrató cómo la pareja vivió aquel día en la Clínica del Sol, con la serenidad de la vedette y la ansiedad del actor, en un contexto donde cada gesto se convirtió en parte de la historia. La crónica destacó la manera en que ambos padres atravesaron el momento con estilos distintos, lleno de situaciones personales que hicieron único el nacimiento.
A principios de 1987, la revista Semanario dedicó una cobertura especial al nacimiento de Sofía Gala, la primera hija de Moria Casán y Mario Castiglione. La llegada de la niña marcó un nuevo capítulo en la vida de la vedette, que hasta entonces había estado volcada por completo a su carrera artística. La crónica reflejó la mezcla de ansiedad, emoción y detalles pintorescos que acompañaron aquel día, desde la vestimenta de los padres hasta los gestos que hicieron de la jornada un momento único.
Moria Casán | Revista Semanario
La vedette y el actor ingresaron en la Clínica del Sol durante las primeras horas de la mañana. Ella, tranquila y serena pese a ser primeriza, lucía calzas blancas de encaje y una camisola multicolor, mientras que él vestía pantalón blanco y remera azul Francia. En sus manos llevaban los primeros objetos destinados a su hija, como símbolo de la nueva etapa que comenzaba. La nota destacó que, antes de entrar a la sala de internación, la actriz confesó sentir ansiedad más que nervios, deseando que ya llegara el momento.













