Astrónomos descubrieron un exoplaneta que podría desafiar lo que se conoce sobre la formación de mundos rocosos. Se trata de GJ 523b, un planeta que tiene aproximadamente 2.5 veces el diámetro de la Tierra, pero concentra cerca de 23 veces su masa en un espacio relativamente pequeño.MIRA TAMBIÉN: Por sus características, GJ 523b podría considerarse una “mega-Tierra”, un término utilizado de manera informal para describir planetas excepcionalmente grandes y masivos que son principalmente rocosos. Lo más extraño es que, pese a su tamaño, su elevada densidad indica que posee relativamente poco gas, cuando los astrónomos esperarían que un mundo de estas dimensiones hubiera acumulado una importante envoltura gaseosa.Un planeta que no encaja en lo esperado“Esto no es en absoluto lo que esperábamos”, afirmó Max Kroft, autor principal del estudio, en un comunicado. “Los planetas densos como este no son poco comunes, pero normalmente son planetas rocosos pequeños, similares a la Tierra o Mercurio. Este planeta es dos veces y media más grande que la Tierra”.GJ 523b fue detectado inicialmente por el satélite TESS de la NASA, que busca planetas observando pequeñas disminuciones periódicas en el brillo de las estrellas cuando un planeta pasa frente a ellas. Posteriormente, los investigadores utilizaron el telescopio WIYN de 3.5 metros, ubicado en el Observatorio Nacional de Kitt Peak, Arizona, para estudiar el efecto gravitacional que el planeta ejerce sobre su estrella.Las observaciones permitieron calcular que el exoplaneta tiene una masa equivalente a 23.5 Tierras, un radio 2.55 veces mayor que el terrestre y una densidad de aproximadamente 126.82 gramos por pulgada cúbica. Además, completa una órbita alrededor de su estrella cada 17.75 días y el sistema tendría apenas unos 170 millones de años, una edad muy joven en términos astronómicos.Su elevada densidad indica que contiene relativamente poco gas, algo inesperado para un planeta que supera el umbral en el que los mundos suelen acumular grandes atmósferas. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini) ¿Por qué no tiene una enorme atmósfera?La combinación de tamaño, masa y juventud convierte a GJ 523b en un verdadero problema para los modelos actuales de formación planetaria. Los planetas comienzan formando núcleos de roca y metal que, al crecer, pueden atraer hidrógeno y helio del disco de gas y polvo que rodea a una estrella joven.En nuestro sistema solar, los científicos creen que planetas gigantes como Júpiter y Saturno comenzaron a acumular grandes cantidades de gas cuando sus núcleos alcanzaron aproximadamente 20 veces la masa de la Tierra. GJ 523b ya supera ese límite con sus más de 23 masas terrestres, pero no parece haber seguido el mismo camino.“La pregunta es, ¿por qué este planeta no hizo eso, si tiene 20 veces el tamaño de la Tierra?”, planteó Kroft. Una posibilidad es que el planeta haya nacido con una atmósfera mucho más gruesa y posteriormente la haya perdido. Otra hipótesis apunta a una gigantesca colisión entre dos planetas, que habría creado un mundo rocoso mayor mientras expulsaba gran parte de sus envolturas gaseosas al espacio.Una oportunidad para entender mundos extremosEl término “mega-Tierra” lleva más de una década utilizándose para describir mundos rocosos excepcionalmente masivos, aunque no corresponde a una categoría oficial de exoplanetas. Encontrar más objetos con características similares a GJ 523b podría ayudar a determinar si estos planetas son casos extremadamente raros o forman parte de una población mucho más amplia.“Es difícil sacar conclusiones sobre la formación de planetas en general a partir de una muestra de uno solo”, explicó Kroft. “No vamos a llegar a 10,000 de estos planetas sobredensos, pero si podemos llegar a 20 o 30, quizá aparezcan algunas tendencias”. Cabe agregar que los hallazgos de la investigación fueron enviados a The Astronomical Journal y actualmente están disponibles como prepublicación en arXiv, por lo que todavía no han pasado por una revisión científica.