Sus compañeros lo llaman como el gigante noruego, más allá de que mide 168 centímetros, dos cabezas menos que el atacante de Manchester City. Sin embargo, Santiago Julián Ascacibar tiene reminiscencias con Erling Haaland y no solo porque es rubio; además, es el goleador del equipo en esta segunda etapa de Rodolfo Arruabarrena en Boca."Los chicos me lo dicen jodiendo. Cuando pateamos en las prácticas, ahí me dicen Haaland. Erling patea mejor", aseguró el volante de 29 años, entre risas, después de la holgada victoria ante Recoleta, el martes en Asunción. Este vikingo de frasco chico se divierte con el apodo pero hace gala de su contundencia. Ante los paraguayos, Ascacibar pegó su quinto grito en los últimos seis partidos. Desde que llegó al club xeneize, lleva ocho en treinta presentaciones. Junto a Miguel Merentiel, es el jugador que más convirtió en 2026. Con un detalle que es sustancial: el uruguayo es delantero y está más tiempo que cualquier otro futbolista de frente al arco.El Ruso, sobrenombre que se ganó en La Plata por su fisonomía, se destapó con el Vasco. A partir de su presencia como interno por la derecha en el 4-3-1-2 que pergeñó el entrenador, Ascacibar pisa el área recurrentemente. Y hace goles de cabeza, muy a pesar de su altura, lejos del metro noventa y cinco de Haaland.— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) August 19, 2026