Hay partidos que no envejecen con el paso de los días, meses y años. Este sábado se cumple exactamente un mes de aquel 15 de julio de 2026 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta; una jornada que perteneció, pertenece y pertenecerá a la memoria emotiva de todo Argentina.
Hace 30 días, en una semifinal cargada de tensión y simbolismo, Lionel Messi sacó a relucir su catálogo completo mística y el pincel más maradoniano de su carrera para firmar una remontada que vivirá por siempre. Su última gran obra de arte mundialista fue ante Inglaterra.
La mirada penetrante de Lionel Messi ante Harry Kane, reeditando el duelo entre Maradona y Scirea
Aquél día, la historia comenzó a escribirse antes de que rodara la pelota. La imagen de Diego Armando Maradona clavándole la mirada a Gaetano Scirea en el sorteo ante Italia en México 1986 es patrimonio del fútbol argentino. Cuarenta años después, Leo reeditó el ritual: durante el sorteo con los árbitros, ignoró la moneda y le clavó los ojos de forma penetrante a Harry Kane. Él sabía exactamente lo que iba a hacer.
El desarrollo del encuentro arrancó áspero, denso y con el cuchillo entre los dientes. En un primer tiempo caracterizado por la batalla en el mediocampo, Messi fue la aduana por la que pasaron todos los pases, avances e ilusiones de la Albiceleste.






