0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa impresión generalizada, entre récords de España, finalistas, relevos codeándose con los países dominadores y jóvenes batiendo marcas cuando ni siquiera tienen el carné de conducir, es que el equipo de natación está cuajando un Europeo de París mágico. El adjetivo contrasta con el medallero, pues de momento España no aparece entre los 20 países que se han subido al podio al menos una vez. El Europeo augura lo que vendrá, no lo que hay ahora, aunque hay un nadador que puede ayudar a no irse de vacío a la delegación española.Hugo González, finalista en los Juegos de París 2024 hace dos años, es el único medallista europeo y mundial desde los Europeos de Glasgow en 2018. La paulatina retirada de Mireia Belmonte y los cambios profundos en la natación española han deparado una época de sequía inaudita, que podría mantenerse en París, aunque, por lo visto, la tendencia está llamada a cambiar al menos a medio plazo. Hugo puede seguir agrandando su palmarés y evitar ese rosco.El nadador mallorquín fue el más rápido en las semifinales de los 200 estilos, donde estableció el récord de los campeonatos (1m56s61) que estaba en poder del húngaro Laszlo Cseh. Cuadrando perfectamente la transición entre estilos, acabando fuerte, Hugo saldrá por la calle cuatro en busca de la medalla. En el Europeo de Budapest de 2021, a puerta cerrada por la pandemia, ya fue oro.Junto a Hugo, la otra baza española es la de Laura Cabanes. La de Ciudad Real bajó de 2m08s en los 200 mariposa, la prueba fetiche de Mireia Belmonte, y se metió tercera en la final (2m07s53). De repetir marca, tendrá muchas opciones de estar en el podio. Es otra gran baza del cierre del campeonato, que también contará con María Ramos, que estableció el récord de España de los 50 braza (30s47), en la final, aunque llega con el octavo mejor tiempo. España va coleccionado finales, ninguna como la de Irene Ciércoles, que a sus 16 años fue quinta en los 100 espalda. Una clasificación al alcance de las elegidas, que demuestra su templanza en los momentos de presión y su velocidad y dominio técnico ante las mejores del continente. De nuevo, nadó por debajo del minuto (59s65). “Muy orgullosa de todo el campeonato, no me lo creo, estoy flipando. No me esperaba tiempos y llegué a los 15 metros en el subacuático”, dijo con una sonrisa que no se le despegaba de la boca.También fue muy rápido, tanto que hizo récord de España, Arbidel González en los 200 mariposa, aunque en este caso solamente pudo ser séptimo en la final (1m54s97). “Contento por el tiempo pero me voy con una sensación rara, me esperaba algo más. Tengo ganas de más”, dijo. Octava fue una Alba Vázquez a la que le pesó el primer 100 de los 200 estilos, en una final que se decidió en un segundo entre la medalla de oro y la onubense (2m10s99). “Fue duro remontar desde atrás, pero contenta con la marca. La mariposa la mejoré pero la espalda no me sale y eso que la trabajo”, argumentó. El relevo 4x200 libre mixto acabó séptimo con 7m34s41.
Hugo González apuesta al podio en un cierre con Irene Ciércoles como revelación: “Estoy flipando”
El mallorquín, campeón mundial y europeo, nadará la final de los 200 estilos con el mejor tiempo de los participantes, récord de los campeonatos (1m56s61) y Laura Cabanes llega al 200 mariposa con el tercero












