Considerado por la UNESCO como el "punto cero de la historia", el complejo arqueológico de Göbekli Tepe, en el sudeste de Turquía, continúa desafiando nuestra comprensión sobre los orígenes de la civilización humana. Lo que inicialmente se identificó como el santuario más antiguo del mundo, ahora revela una faceta más compleja con el reciente descubrimiento de estructuras neolíticas que podrían haber servido como viviendas domésticas. El recinto monumental de Göbekli Tepe que fue excavado primero y hoy puede visitarse Descubrimiento revolucionario Göbekli Tepe se erige sobre verdes colinas situadas a 60 kilómetros de la frontera de Turquía con Siria y cerca de la ciudad de Sanliurfa, un antiguo centro de peregrinación conocido como la cuna del profeta Abraham. El sitio fue sacado a la luz hace más de 20 años por el arqueólogo alemán Klaus Schmidt, quien se sintió atraído por la forma artificial de una colina y estudios previos de la década de 1960 que mencionaban rocas extrañas en el lugar. Schmidt identificó rápidamente la importancia del sitio, descubriendo un centro de culto neolítico construido por cazadores-recolectores mucho antes de lo que se creía posible, unos 11.000 años a.C.
Nuevo descubrimiento en Göbekli Tepe
En el sur de Turquía, cerca de Siria, descubrieron casas de 10.000 años de antigüedad al lado del círculo monumental de piedra con pilares que se parece a Stonehenge pero tiene miles de años más de antigüedad.










