M+.- A lo largo del antiguo recorrido de la Ruta 66, la carretera madre de Estados Unidos, los restaurantes drive-in y los locales de comida rápida de Oklahoma City se ven un poco diferentes a las postales que se venden en las tiendas de recuerdos cercanas.En el estado que nos dio al Sonic Drive-In, la moda de 1950 y 1960 de las meseras que llevaban comida a los autos hace mucho que se desvaneció, a medida que los clientes optaron por pasar al autoservicio para saciar su antojo de comida rápida. Pero en años recientes, el corredor de Western Avenue se ha revitalizado gracias a otro tipo de menú: en lugar de hamburguesas y malteadas, se encuentran variedades muy específicas de tacos, tortas de albañil, guisos tradicionales mexicanos y tostadas de pollo.El Primo Loco, un local de pollo a la parrilla con servicio desde el auto (justo al lado de un Sonic, por cierto), ofrece una tostada Siberia, que se hizo famosa gracias al restaurante homónimo de Monterrey. Si uno gira a la derecha en la calle Southwest 29th, encontrará una heladería de paletas y biónicos, una panadería mexicana y un local de tortas inspirado en la Ciudad de México que rinde homenaje al querido personaje de televisión El Chavo.Enmarcan la escena los mercados La Aguascalientes Mercado de Carnes y La Aguascalientes Super Market, que ofrecen platillos poco comunes fuera de Aguascalientes, uno de los estados más pequeños de México.En lo que antes era un taller de cambio de aceite con servicio desde el auto, Crudoolandia vende ceviches y aguachiles junto con vasos de Clamato y cervezas para que los clientes preparen sus propias micheladas (pero no las pueden beber ahí).“Siempre hemos querido capturar ese ambiente de Mazatlán, Sinaloa. Por supuesto, nuestros mariscos no son tan deliciosos como los de Mazatlán, pero queríamos imitar el estilo: la banda al estilo sinaloense, el ambiente festivo”, compartió Nancy Soto-Hallman, quien abrió el local junto a su esposo en 2012.Hace una generación, habría sido difícil imaginar algo así. En 1980, menos de 10 mil personas de ascendencia mexicana vivían en el área metropolitana. Hoy en día, esa cifra ronda las 180 mil, casi 12 por ciento de la población. Y la variedad de ofertas culinarias en toda la ciudad refleja el tamaño y los orígenes regionales de esa comunidad. La escena gastronómica mexicana aquí está en pleno auge y Oklahoma City no es excepcional en ese aspecto.En los últimos 50 años, la población de ascendencia mexicana en Estados Unidos se multiplicó casi por cinco, pasando de unos 8.5 millones a más de 39 millones. Y según un análisis de 2024 del Pew Research Center, uno de cada 10 restaurantes en Estados Unidos sirve platillos mexicanos, y alrededor de 85 por ciento de todos los condados cuenta con al menos un restaurante mexicano.Esto significa que se puede encontrar una amplia variedad de comida regional mexicana en todo el país, desde la costa del golfo de México hasta el noroeste del Pacífico. Hay pequeños núcleos gastronómicos en New Haven, Connecticut; Charlotte, Carolina del Norte, y el barrio de Armourdale en Kansas City, Kansas.Once restaurantes mexicanos de Estados Unidos recibieron estrellas Michelin este año, entre ellos el Californios en San Francisco, el único restaurante mexicano del mundo en obtener tres estrellas.Pero hay una realidad simultánea inquietante. Justo cuando la comida mexicana está en auge en Estados Unidos, también lo está la política nativista. Los latinoamericanos que trabajan en el sector de la hospitalidad, se han visto arrastrados por agresivas campañas de deportación.La paradoja no pasa desapercibida para Gustavo Arellano, columnista de Los Angeles Times y autor de Taco USA: How Mexican Food Conquered America.“Básicamente, la comida mexicana está ahora donde estaba la comida italiana en los 90. Había chefs que le mostraban a la gente que existía toda una variedad regional”, aseguró Arellano.Como ejemplo mencionó los tacos de birria. Son un plato típico de Zacatecas, de donde son sus padres, pero nunca los vio en restaurantes, sino hasta mediados de los 10. Poco después, se topó con una lista de los mejores lugares para encontrarlos en Boston, una ciudad que históricamente no ha sido semillero de cultura mexicana. “Nunca habría imaginado que llegaría un día en que una especialidad tan regional se volviera un cliché”, dijo.“Desde el momento en que los estadunidenses probaron la comida mexicana, nunca han querido dejarla. Hay dispersión de mexicanos a lugares donde antes no estaban”, agregó.Queremos ser nosotros mismosLa historia de la comida mexicana en Estados Unidos en realidad comenzó con las anexiones estadunidenses del territorio mexicano que se convirtió en gran parte del suroeste de Estados Unidos. En su libro, Arellano narra el auge, a partir del siglo XIX, de proveedores mexicanos como las Chili Queens de San Antonio y los carritos de tamales en Los Ángeles. En las décadas siguientes, la cocina mexicoestadunidense evolucionó para adaptarse a las breves pausas de almuerzo de la clase trabajadora.Los emprendedores de ascendencia mexicana comenzaron a servir generosos platillos de varios tiempos en un solo plato: burritos con salsa, quesadillas rellenas y enchiladas con queso. Para los 80, la comida mexicana se había generalizado, la margarita ya era uno de los cócteles más populares y empresas como Frito-Lay y Pace Picante hicieron que los totopos y la salsa se volvieran omnipresentes.En los 80 y 90 una gran cantidad de migrantes oaxaqueños llegaron a California para trabajar. La mayoría eran indígenas y formaron una gran población y una cultura transnacional conocida como Oaxacalifornia. Lugya’h, Casa Gish Bac y Comedor Tenchita son ejemplos de restaurantes que continúan el legado de los migrantes oaxaqueños que ayudaron a que los moles, las tlayudas y el quesillo se hicieran famosos en Estados Unidos.Esta forma de compartir tradiciones e historias indígenas a través de la comida también sirvió de ejemplo para que otros migrantes mexicanos dieran a conocer platillos de sus propias regiones, ya sean los tacos placeros del tamaño de un plato en Nueva York, las chorreadas en Compton o la birria al estilo de Aguascalientes en Oklahoma City.