El negocio de la reparación automotriz está evolucionando.

La llegada de nuevas plataformas, motorizaciones eléctricas y sistemas electrónicos eleva las exigencias de un oficio que durante décadas se aprendió principalmente con la experiencia en el taller y que ahora requiere capacitación constante, certificaciones y dominio de herramientas digitales.En México hay aproximadamente 2.42 millones de personas ocupadas en la reparación y mantenimiento de automóviles y camiones, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi); sin embargo, también refieren que alrededor de 1 por ciento cuenta con certificación o estudios profesionales relacionados con esta actividad, es decir que hay una inmensa mayoría que solo tiene conocimiento empirico.

Las cifras dimensionan el reto que enfrenta el aftermarket: profesionalizar a quienes deben atender un parque vehicular cada vez más diverso y avanzado tecnológicamente.“El aftermarket enfrenta un doble desafío: atender un parque vehicular que envejece mientras incorpora vehículos cada vez más sofisticados”, señaló César Pérez, representante de Schaeffler.Por ello Thomas Kerkhoff, director general de Posventa de ZF para México, consideró que las inversiones de las empresas ya no deben concentrarse únicamente en la producción, “sino también en capacitación certificada, asistencia técnica y desarrollo de talento capaz de atender la creciente complejidad tecnológica de los vehículos”.