El dispositivo de seguridad en las inmediaciones de Fnideq (conocido en español como Castillejos) se han saldado con la interceptación de 148 personas hasta las 13:00 horas de este sábado, según informan las autoridades marroquíes. Del total de arrestados por intentar migrar irregularmente, 128 proceden del África subsahariana y 20 son ciudadanos de Marruecos. Las mismas fuentes oficiales recalcan que, gracias a este operativo y a la detención de 61 personas acusadas de incitar el asalto en redes sociales, no se ha registrado ningún intento real de infiltración en el vallado de Ceuta. Una operativa en Internet que se suma al despliegue de España, que este fin de semana suma en Ceuta y Melilla alrededor de 9.000 efectivos entre policías nacionales, guardias civiles y militares. A los profesionales que ya sirven de manera habitual en las ciudades autónomas se han añadido refuerzos y se han prohibido vacaciones. La prioridad era velar por el orden público en un sábado que las autoridades tienen marcado en rojo. Era la fecha en la que las redes sociales marroquíes habían convocado una nueva entrada masiva de inmigrantes. Todas las fuentes de seguridad consultadas por El Confidencial coincidían en que la actuación de Marruecos sería clave para repeler la oleada. Y así ha sido en la ciudad ceutí: las fuerzas del país vecino han frustrado el intento de cientos de migrantes de cruzar la frontera desde los montes cercanos a Castillejos. El despliegue español: patrullas y no barreras El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ofreció este jueves datos precisos del despliegue de su departamento en Ceuta: 880 policías nacionales y 714 guardias civiles. De esos 1.594 integrantes, en torno a 470 han llegado como refuerzos desde la crisis del pasado 30 de julio. A estas cifras hay que sumar la presencia del Ejército, con 3.000 militares actualmente en la ciudad. "Están a disposición de las labores de apoyo de la Guardia Civil desde el primer día, fundamentalmente realizando patrullas en las calles y zonas comerciales para garantizar la seguridad", afirman desde el Departamento que dirige Margarita Robles. El despliegue no está concebido como una barrera de contención fronteriza para frenar una llegada masiva de decenas de miles de personas, de ahí que la colaboración marroquí resultara imprescindible. La paradoja: el señuelo de Ceuta y la amenaza sobre Melilla Sin embargo, mientras las cámaras, los focos mediáticos y las unidades antidisturbios marroquíes se concentraban en Ceuta, fuentes de los servicios de información españoles habían advertido que existía más peligro este sábado en Melilla que en Ceuta. Numerosos grupos de subsaharianos se han instalado en los últimos días en el monte Gurugú, que domina la ciudad autónoma, tras llegar en tren desde ciudades como Fez o Casablanca con la aparente anuencia de Rabat, ya que la ausencia de un escudo policial en el lado marroquí dejaba a la ciudad autónoma —protegida por menos efectivos (unos 620 policías nacionales y 650 guardias civiles)— en una situación de enorme vulnerabilidad. Este tenso escenario subterráneo contrasta fuertemente con la calma aparente que se vive en las calles melillenses. Su presidente, Juan José Imbroda, destacaba este mismo sábado en la red social X la “plena normalidad” de la ciudad, con un "tiempo espléndido y todas las playas llenas de bañistas", a pesar de comprobarse un tránsito constante y reforzado de patrullas en zonas clave como el dique sur. El dispositivo de seguridad en las inmediaciones de Fnideq (conocido en español como Castillejos) se han saldado con la interceptación de 148 personas hasta las 13:00 horas de este sábado, según informan las autoridades marroquíes. Del total de arrestados por intentar migrar irregularmente, 128 proceden del África subsahariana y 20 son ciudadanos de Marruecos. Las mismas fuentes oficiales recalcan que, gracias a este operativo y a la detención de 61 personas acusadas de incitar el asalto en redes sociales, no se ha registrado ningún intento real de infiltración en el vallado de Ceuta.
Marruecos intercepta a 148 personas migrantes que intentaban acceder a Ceuta de manera irregular
De los interceptados, la gran mayoría es de origen subsahariano y el resto, de origen marroquí. Además, las fuerzas de seguridad del país vecino han detenido a 61 ciudadanos por incitar a la migración irregular










