Los recientes terremotos en Colombia y Venezuela vuelven a poner sobre la mesa un riesgo que el Perú conoce bien: los sismos. En un país ubicado en una zona de alta actividad sísmica, un movimiento de gran magnitud no solo puede poner en riesgo la vida de las personas. Para una familia, también puede significar la pérdida de uno de sus principales activos y, si existe una hipoteca, abrir una segunda preocupación: ¿qué ocurre con la deuda cuando la vivienda ya no existe o queda inhabitable?Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.