Estado de excepción. Ese es el término que los últimos años se ha instalado más de una vez por la situación de seguridad. Se habló durante el gobierno del expresidente Sebastián Piñera por la Macrozona Sur, en más de una ocasión en la administración del expresidente Gabriel Boric y ahora, nuevamente, en el gobierno del Presidente José Antonio Kast. La última semana, tras el anuncio de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) del Ejecutivo, nuevamente se ha planteado recurrir a las Fuerzas Armadas (FF.AA.) para que participen en labores que no les son propias, como el orden público. El escenario generó molestia, incomodidad y preocupación al interior del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, ya que como si se tratase de un déjà vu, nuevamente, han salido al ruedo por posibles despliegues en zonas urbanas.Si bien durante la administración Piñera se avanzó a los despliegues en la Macrozona Sur, y en el periodo de Boric en el norte y se instaló la discusión por infraestructura crítica, en esta ocasión el caso es diferente. Kast propone una reforma constitucional que permitiría desplegar a las FF.AA. en barrios y, además, dejarlas bajo un mando policial, idea que provocó una reacción negativa en las filas militares. Un anuncio distanteMás allá del fondo, al consultar sobre el proyecto anunciado por el Ejecutivo, el principal reparo al interior de los mandos castrenses viene por las formas en que se hizo el anuncio de la ACOT. Fuentes militares señalan que la sensación que se instaló es que no han sido considerada sus opiniones en la iniciativa, pese al rol protagónico que tendrían, lo que genera preocupación.DIEGO MARTIN/ATON CHILE Además de eso, también se han levantado reparos respecto de cómo se realizó el anuncio. Según confirma más de una fuente, el proyecto no sólo no fue sociabilizado previamente con las FF.AA. y Defensa, ni siquiera fueron avisados del anuncio, lo que los dejó completamente excluidos. “Nos enteramos del proyecto, pero por la prensa”, ironiza una alta fuente militar.También ha llamado la atención la ausencia del Ministerio de Defensa en la elaboración de la reforma. Las mismas fuentes plantean que todo ha sido liderado únicamente por el ministro de Seguridad, Martín Arrau, y no han visto presente al ministro de Defensa, Fernando Barros.Si bien el ministro Barros participó protocolarmente de la firma del proyecto, la sensación que se ha instalado en las FF.AA. es que se le ha visto más bien excluido del proceso. Por lo mismo, y tras llegar de un viaje a Panamá, se espera que los altos mandos puedan abordar con él de manera más extensa la reforma.El ministro de defensa, Fernando Barros.
La molestia e incomodidad de las FF.AA. con el gobierno por la propuesta de nuevo estado de excepción - La Tercera
En las instituciones castrenses no fue bien recibida la reforma constitucional de seguridad que presentó Kast. Acusan que no fueron consultados ni informados previamente; les llama la atención el poco protagonismo del ministro Barros en la elaboración del proyecto, y aumenta la resistencia a participar de labores de seguridad pública bajo un mando policial.






