El plan de paz en Gaza sigue estancado. Esto, a pesar del acuerdo anunciado por Trump, mediante el cual Hamas habría finalmente accedido al desarme. Unos apuntes al respecto: 1. En teoría, había un plan de paz para Gaza que tenía tres fases delineadas en 20 puntos. Su fase inicial consistía en que Hamas liberara a todos los rehenes israelíes, vivos o muertos, a cambio del cese de hostilidades por parte de Israel y de la liberación de miles de prisioneros palestinos en cárceles israelíes. Esto incluiría, además, el repliegue parcial de las tropas israelíes hacia una línea acordada dentro de Gaza. En fases posteriores, se contemplaba: (a) la transferencia del gobierno de Gaza a un cuerpo “apolítico” de tecnócratas palestinos; (b) el desarme de Hamas, con garantías de amnistía; (c) la entrega de las funciones de seguridad a una fuerza multinacional, compuesta principalmente por países árabes y musulmanes; y (d) la creación de un órgano internacional presidido por Trump responsable de supervisar la reconstrucción, garantizar las condiciones de paz y delinear un camino viable hacia “las legítimas aspiraciones nacionales palestinas”. 2. La implementación de la fase 1 se puso en marcha, no sin obstáculos, pero podemos decir que fue relativamente concluida hace ya varios meses. 3. Sin embargo, el avance hacia las siguientes fases se fue obstruyendo cada vez más. Por un lado, Hamas trabajó velozmente para recuperar el control de las ciudades más importantes de la Franja, reagruparse y reconstituir sus filas. Al mismo tiempo, se negó al desarme que estaba pactado. 4. Del otro lado, Israel se mantuvo actuando bajo la suposición de que su guerra contra Hamas —si bien en una fase de menor intensidad— continuaba y continuaría durante bastante tiempo más. El ejército israelí no sólo continuó bombardeando la Franja, sino que extendió su línea de control sobre el territorio. Los bombardeos israelíes han conseguido eliminar a varios líderes y personajes prominentes de Hamas, pero también, y una vez más, han producido centenares de víctimas civiles.5. Por otra parte, desde febrero de 2026 inició la guerra entre Israel, EU e Irán, con lo que la atención de Trump —y, por tanto, su capacidad de ejercer presión tanto sobre Netanyahu como sobre los interlocutores de Hamas— ha estado muy alejada de estos temas durante varios meses. 6. No obstante, hace poco, supimos de los primeros acuerdos a los que finalmente se estaba llegando con Hamas para avanzar con el plan de paz. Inicialmente, la organización anunció que aceptaba ceder el control del gobierno de Gaza a un grupo de tecnócratas palestinos denominado Comité Nacional para la Administración de Gaza (o NCAG). Unas semanas después, Trump anunció que se había logrado un acuerdo para el desarme de Hamas. 7. Rápidamente, sin embargo, iniciaron las clarificaciones. Hamas no entregaría las armas a Israel ni permitiría la destrucción de ese armamento, sino que aceptaba únicamente entregarlas al NCAG para su resguardo. Además, sólo lo haría hasta que Israel completara su repliegue de Gaza. De su lado, Israel declaró que únicamente se replegaría hasta que Hamas completara su desarme de manera verificada y certera. Posteriormente Netanyahu simplemente declaró que el plan anunciado por Trump era inaceptable para Israel. 8. Podemos asumir que Hamas sí se encuentra bajo presión, pero probablemente no al grado de haber tomado, hasta ahora, la decisión definitiva de transformarse en una organización exclusivamente política. No es, al menos, lo que se exhibe cuando sus milicias armadas en Gaza se han reagrupado, han reabastecido sus arsenales y, sobre todo, sus filas. Es difícil pensar que Hamas ha estado reclutando a miles de nuevos miembros para su lucha armada sólo para, unas semanas después, decirles que esa lucha armada sería abandonada. 9. Dicho eso, sin embargo, la realidad es que Gaza es cada vez más ingobernable bajo las condiciones actuales. La alternativa, por tanto, que parecen haber encontrado los mediadores de Qatar, Turquía y Egipto es extraer de Hamas la concesión de anunciar su aceptación de la fase 2 del plan de Trump, incluido su potencial desarme, con el fin de trasladar toda la presión hacia Netanyahu, quien ahora tendría que aceptar su parte del cumplimiento del plan. 11. Todo esto, considerando un contexto político que probablemente obligaría a Netanyahu a negarse a avanzar con esa fase 2. Primero, porque la coalición de gobierno de Netanyahu depende de ministros de posiciones extremas que han buscado obstaculizar el plan de Trump desde su misma concepción. Y segundo, porque Israel se encuentra en pleno proceso electoral y, si Netanyahu busca apelar a su base, tendría que rechazar la implementación de los puntos de Trump. 12. Así que lo que parece ser un problema de secuencia, en realidad es un problema bastante más hondo. Ninguna de las partes pareciera quedar suficientemente satisfecha con los puntos del plan como para ceder en posiciones centrales. Pero ahora, gracias a los últimos movimientos políticos de Hamas, el gobierno de Netanyahu queda, frente a la frustración de Trump, como responsable del estancamiento.13. Esto, salvo que Trump forzara a todas las partes a cumplir. Por ahora, sin embargo, Netanyahu ha decidido abiertamente retarle. Hasta el momento, Trump no ha explotado contra el primer ministro israelí y sigue ocupado en otros asuntos. Pero debemos esperar que la cuerda entre ambos se siga tensando. Aun así, es poco probable que, durante el período electoral en Israel, podamos ver en Gaza una situación muy distinta a la actual, en la que, si bien los ataques israelíes han disminuido en los últimos días, las partes mantienen las posiciones y los controles de los últimos meses y, por tanto, no podemos descartar nuevos enfrentamientos. La paciencia de Trump podría, en efecto, agotarse antes de que ese periodo transcurra. Pero, bajo la tensión electoral en Israel, lo más probable es que Netanyahu busque alguna fórmula para negociar o complacer a Trump sin ceder en lo fundamental. Posteriormente, tendremos que evaluar qué gobierno toma el control de Jerusalén y pensar si lo que sigue para Gaza y para el futuro del Estado palestino se presenta como algo distinto a lo que hasta ahora hemos visto al respecto.Analista internacional. Instagram: @mauriciomesch. X: @maurimm Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Por Gaza: el choque entre Hamas, Netanyahu y Trump
Ninguna de las partes pareciera quedar suficientemente satisfecha con los puntos del plan sobre el enclave palestino como para ceder en posiciones centrales








