Qué estupendos son, a veces, los fracasos. Aunque a nadie le gusten, claro está, y no siempre sean positivos, a veces una piedra en el camino es el mejor modo de avanzar. Que se lo digan a los Jonas Brothers. Probablemente, si su primer álbum, lanzado en 2006, no hubiera sido un total desastre nunca se hubieran convertido en la banda que hoy son. Tras 20 años de éxitos, separaciones, nuevos proyectos, triunfos sorprendentes y ciertos tropiezos, así como de trayectorias personales y amorosas completamente distintas, la banda formada por los hermanos Kevin (de 38 años), Joe (que cumple 37 este 15 de agosto) y Nick (que hará 34 en septiembre) parece haber recuperado el pulso. Han vuelto para la tercera parte de Camp Rock, la película juvenil que les hizo famosos, estrenan podcast, copan portadas y, este domingo, entrarán en uno de esos Olimpos tan hollywoodienses cuando sean proclamados con el título de Leyendas Disney, junto a Anne Hathaway, Dwayne La Roca Johnson y el megaproductor Jerry Bruckheimer.Más que puramente orgánica, porque en realidad ellos nunca se han marchado, esta especie de regreso por todo lo alto de los Jonas Brothers parece más una campaña por acercar su imagen, expandirla generacionalmente (sus fans son los nacidos en los estertores de los noventa, y se les están haciendo mayores) y hacer ver su potencial conjunto. Todo tras una serie de intentonas mediocres de carreras en solitario y especialmente tras una gira fallida en 2025, en la que tuvieron que pasar de tocar en estadios a recintos mucho más pequeños.De ahí este intento de reflote bajo el eterno manto de Disney, que les lleva acogiendo 20 años y que ahora vuelve a colocarles en potentes alfombras rojas (como la de Camp Rock 3 hace unos días en Los Ángeles, donde posaron junto a Demi Lovato casi dos décadas después), en portadas de medios como Entertainment Weekly —donde siguen tirando de la nostalgia dosmilera de las películas— y como parte de su Olimpo de Leyendas. Al contrario que las casi 3.000 estrellas del Paseo de la Fama de Hollywood, este reconocimiento que empezó en 1998, cuando la compañía cumplió 75 años, ha sido otorgado a apenas 329 personas (contando con los de este año) del mundo del entretenimiento vinculadas con la gran empresa de fantasía. Su entrada a este exclusivo grupo reafirma a los tres hermanos —hay un cuarto Jonas, Frankie—como parte imborrable de la cultura popular.En realidad, nunca habrían llegado aquí sin ese fracaso, el de su primer disco, llamado It’s About Time. Lanzado en agosto de 2006, apenas vendió 67.000 copias en Estados Unidos y, aunque comparados a veces con los hermanos Hanson o con los Backstreet Boys, tuvieron una recepción crítica bastante mala. Todo ello hizo que su discográfica, Columbia, decidiera terminar su contrato y dejarles ir, lo que les hizo pasar a otra más pequeña, llamada Hollywood Records. Pequeña, sí, pero propiedad de Disney, que vio el potencial de los tres adolescentes de Nueva Jersey y supo explotarlo con aquel disco (en 10 años se convirtió en un álbum de culto para su generación, multiplicando ventas) y, sobre todo, convirtiéndoles en estrellas de la tele de los dosmil. Porque ahí llegó Camp Rock.Era 2007 cuando los tres hermanos y Demi Lovato rodaron una película de Disney sobre un campamento musical, donde formaban una banda llamada Connect 3, que se convirtió en un éxito arrollador. Obviamente tuvo secuela, en 2010, y entre medias los chicos protagonizaron una serie con su propio nombre, Jonas. Su fama se disparó. Llegaron las firmas de discos salvajes, la promoción imparable y los escándalos románticos (pese a sus anillos de castidad), como buenas estrellas de su edad. Estos días, en una entrevista con el medio The Hollywood Reporter en la premiere de la película en Los Ángeles, Joe Jonas comentaba que fue una etapa bonita, pero que no envidiaba “a cualquiera que hiciera esto hoy en día: probablemente, habrá todavía más escrutinio”: “Las cosas pasan mucho más rápido, y eso te da la oportunidad de explicarte más rápido. Cuando empezamos, no teníamos muchas opciones, solo la esperanza de que aquel artículo no fuera sobre ti”, afirmaba. “Ahora al menos puedes ir a TikTok y decir: ‘Hey, chicos, yo no dije eso’, o lo que quieras”. Entonces, efectivamente, se hablaba de ellos, pero apenas podían poner defensas. Sorprendentemente, el mayor, Kevin, dio pocos titulares. Solo al principio, cuando con 20 años conoció durante unas vacaciones en Bahamas a su novia, Danielle, para casarse dos años después, para sorpresa (y alguna decepción) de sus muchos seguidores. Estaban en el pico de su éxito, ya con cuatro álbumes, series de televisión, documentales y conciertos en 3D en las salas de cine, lo que hacía que muchos auguraran que la relación, juvenil, sería fugaz. Pero han pasado casi dos décadas y siguen juntos, con dos hijas, Alena y Valentina, y como rara avis del panorama artístico. Fue por entonces, por 2009, cuando el pequeño de los Jonas, Nick, decidió emprender su camino en solitario y lanzar su música, con mediano éxito, así como protagonizar series, películas y hasta musicales, como Hairspray en el gran Hollywood Bowl de Los Ángeles. Todo ello sin haber roto del todo con los mayores, apareciendo en Camp Rock 2 y en algún concierto de la banda. Hasta que, para 2013, todos decidieron tomarse un descanso y seguir los pasos de Nick, cada uno por su lado. La pausa duró apenas cinco años, hasta que vieron que unidos eran mucho más fuertes que por separado. Pero tenían que vivir esa etapa. Como explicaba a principios de agosto uno de los productores de su primer álbum, Michael Mangini, en una entrevista en The Guardian, en la que les calificaba de talentosos y amables, “hicieron lo que todo artista con una carrera de 20 años: evolucionar”.Al igual que sus carreras, sus vidas amorosas también fueron agitadas por aquellos tiempos. Nick salió con Miley Cyrus, Selena Gomez o Delta Goodrem hasta que llegó a su vida la ex Miss Mundo y actriz Priyanka Chopra, en mayo de 2018, cuando se conocierton en la gala del Met. Lo que parecía un sorprendente flechazo, que algunos tabloides acusaron de montaje por su rapidez por convertirse en pedida de matrimonio dos meses después y boda en la India ese mismo diciembre, es hoy una relación estable y tranquila. En 2022 dieron la bienvenida a su hasta ahora única hija, nacida por vientre de alquiler —práctica ilegal en España—.La carrera de Joe parecía ser la que más apuntaba maneras en solitario. Era el líder, el más seguido, y en 2010 anunció su primer álbum, pero ni sus canciones ni el disco en sí, Fastlife, con solo 18.000 copias vendidas en una semana, tuvieron gran éxito. De hecho, aquel fue el detonante para que salieran de quien les acogió en su peor momento, Hollywood Records. Tras la ruptura de la banda, Joe entró en programas de televisión e incluso montó una banda de rock, también de escasa trayectoria. Por entonces, eran más conocidos sus romances con Demi Lovato, Gigi Hadid e incluso Taylor Swift que su música. Hasta que la banda volvió al terreno de juego, especialmente con su tema Sucker, su regreso en 2019 y a la vez su mayor éxito, alcanzando el número 1 en varios países y con 1.700 millones de reproducciones en Spotify.Ahí, además, Joe encontró la estabilidad con la actriz británica Sophie Turner, la Sansa Stark de Juego de tronos, a quien conoció en otoño de 2017 para casarse en Las Vegas de 2019 y después, en verano, en una lujosa celebración en un castillo francés. Tras dos hijas llegó el divorcio, agrio, en septiembre de 2023. Ella, poco a poco, fue desvelando que no le gustaban las dinámicas familiares de las tres esposas siguiendo como groupies a los músicos, y dejó entrever que él había plantado una idea de ella como fiestera y mala madre. Desde entonces, tanto Joe como sus hermanos parecen más centrados en este retorno, con esa gira de 2025 que celebrabra sus dos décadas en la música y, sobre todo, ahora en la tercera parte de su película estrella. En una entrevista con Entertainment Weekly poco antes de estrenarse, Joe hablaba de cómo habían llegado, sin esperarlo, a nuevos públicos. “No esperaba esta reacción. Sabía que los fans clásicos que crecieron con ella estarían emocionados, pero hay toda una nueva generación de gente joven que ha descubierto Camp Rock en Disney+ y hasta en TikTok”, afirmaba. Quizá haya llegado el momento, 20 años después, de pasar a ser los ídolos de una nueva generación. Pero, como siempre y para siempre, los tres juntos.
Un disco fallido, un campamento rockero y un nuevo estatus de leyenda: así han logrado los Jonas Brothers mantenerse en la cima
20 años después del lanzamiento de su primer álbum, Kevin, Joe y Nick regresan con ‘Camp Rock 3′ y el convencimiento de que sus carreras son mejores juntas que en solitario, y siempre bajo el manto de Disney













