La morosidad es la variable más visible de las dificultades por las que atraviesa la microeconomía pero además, viene aparejado de un fenómeno novedoso: el endeudamiento en un click. Microcréditos que se otorgaron a un universo de personas que están por fuera del ecosistema bancario, con tasas siderales que guardan el misterio de su composición, y que, acompañando el escenario generalizado de la caída de ingresos, dejan de pagar. Las billeteras virtuales hicieron punta –aunque los índices más altos están en el sector no financiero–, amparadas por una desregulación que le permitió a los prestamistas cubrirse de mayor riesgo crediticio con porcentajes siderales.

Las tasas para sacar un crédito en las billeteras virtuales son “abusivas”. Lo definió el propio ministro de Economía, Luis Caputo, en conferencia de prensa, aunque reiteró que el Gobierno no actuará para aliviar la situación de las familias. A 12 meses la el porcentaje de una Tasa Nominal Anual (TNA) parte del 45% y pueden llegar al 245%, mientras que el Costo Financiero Total (CFT) a un click en apps de las más usadas como Mercado Pago puede llegar a más de 1200%. En los bancos, el porcentaje también es alto, con TNA de 40% y CFT de 120%, aunque menor.