Más de 3.000 pulseras con sensores capaces de identificar sustancias empleadas en agresiones por sumisión química se distribuirán gratuitamente durante la Feria de Málaga. El objetivo es reforzar la prevención de un delito que, según especialistas, muestra un incremento sostenido. En la presentación, la médica de Urgencias Patricia Alemán advirtió de que estos casos “se observan con demasiada frecuencia”, hasta el punto de que “rara es la semana” sin alguna atención por sospecha en su centro. La experta en salud y género subrayó que crece la conciencia social de que la sumisión química “es un delito denunciable y perseguible”, y recordó la importancia de vigilar señales como amnesia repentina, sensación de desmayo inminente o pérdida de control de la situación. Alemán lamentó que muchas víctimas acuden a urgencias “tarde, uno o dos días después”, debido a la propia amnesia y confusión que provocan estas sustancias, a lo que se suman sentimientos de culpa y vergüenza. Con frecuencia, explicó, los recuerdos emergen días después en forma de ‘flashbacks’. TE PUEDE INTERESAR La facultativa remarcó que estos compuestos “desaparecen rápido de la sangre”, por lo que recomendó acudir “lo antes posible” a un centro sanitario. Según detalló Pedro J. Navarro, presidente del Colegio de Médicos de Málaga, las pulseras detectan GHB (conocido como éxtasis líquido), ketamina, metanfetaminas y escopolamina (burundanga). La iniciativa se impulsa junto al Ayuntamiento de Málaga y la Fundación Unicaja. TE PUEDE INTERESAR Estos dispositivos pueden reutilizarse hasta en cinco ocasiones siempre que no arrojen un resultado positivo. Su reparto se realizará en los Puntos Violeta del recinto ferial. Además de los sensores, incorporan un código QR con instrucciones de actuación en caso de detección: no consumir la bebida, conservarla con su recipiente y llamar al 112 o acudir a un centro sanitario “de inmediato, porque pasadas dos horas puede no quedar rastro en el organismo”. El uso es sencillo: ante cualquier sospecha, la usuaria introduce un dedo en la bebida, lo coloca sobre los dos sensores y, si en tres segundos cambian de color, se considera que hay presencia de alguna sustancia. TE PUEDE INTERESAR Navarro puntualizó que se trata de “una medida disuasoria, preventiva y de alerta”, que “no sustituye” a las pruebas médicas y toxicológicas. “Ninguna medida preventiva debe desplazar la responsabilidad a las posibles víctimas; el único responsable es quien adultera una bebida o se aprovecha del estado de vulnerabilidad de otra persona”, concluyó. Más de 3.000 pulseras con sensores capaces de identificar sustancias empleadas en agresiones por sumisión química se distribuirán gratuitamente durante la Feria de Málaga. El objetivo es reforzar la prevención de un delito que, según especialistas, muestra un incremento sostenido.
Más de 3.000 pulseras con sensores prevendrán la sumisión química en la Feria de Málaga
Repartirán 3.000 pulseras con sensores en la Feria de Málaga para detectar drogas en bebidas; incluyen QR con pautas y se entregan en Puntos Violeta, medida preventiva y disuasoria






