España tiene desplegados en Ceuta y Melilla alrededor de 9.000 efectivos entre policías nacionales, guardias civiles y militares. A los profesionales que ya sirven de manera habitual en la ciudad autónoma se han sumado refuerzos y se han prohibido vacaciones. La prioridad es velar por el orden público, pero las autoridades tienen este sábado marcado en rojo. Es la fecha en la que las redes sociales marroquíes habían convocado una nueva entrada masiva de inmigrantes. Todas las fuentes del ámbito de la seguridad consultadas por El Confidencial coinciden en que la actuación de Marruecos será clave si es necesario repeler otra oleada.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ofreció este jueves datos precisos del despliegue de su departamento en Ceuta. Son 880 policías nacionales y 714 guardias civiles. De esos 1.594 integrantes de las fuerzas de seguridad, en torno a 470 han llegado como refuerzos desde la crisis del pasado 30 de julio. A estas cifras hay que sumar el despliegue del Ejército. A consultas de este periódico, un portavoz oficial del Ministerio de Defensa cifra en 3.000 los militares que están actualmente en Ceuta.

"Están a disposición de las labores de apoyo de la Guardia Civil desde el primer día, fundamentalmente realizando patrullas en las calles y zonas comerciales como grandes superficies para garantizar la seguridad y la apertura de los establecimientos", afirman desde el Departamento que dirige Margarita Robles. El despliegue, por tanto, no está pensado como una barrera de contención en la frontera para frenar una entrada masiva de decenas de miles de personas.