0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLas autoridades marroquíes han activado un operativo de seguridad de magnitud excepcional en el norte del país para neutralizar los llamamientos difundidos masivamente en redes sociales, los cuales incitan a realizar una nueva entrada masiva a la ciudad autónoma de Ceuta mañana 15 de agosto después de la que protagonizaron más de 70.000 personas hace dos semanas. “La frontera de Ceuta estará abierta el día 15, festivo en España”, señalan algunos de estos mensajes.Mientras videos de medios digitales del país magrebí muestran un despliegue de agentes de seguridad apoyados por militares en la zona fronteriza, especialmente en Fnideq (Castillejos), el portal progubernamental Le365 informa de que el Ministerio del Interior de Marruecos ha elevado al máximo el nivel de alerta mediante un despliegue sin precedentes que combina el control terrestre, la vigilancia de los transportes y la instalación de severas barreras físicas en el litoral.La vertiente más visible de este dispositivo se sitúa en el frente marítimo de Fnideq, donde se han ejecutado trabajos técnicos de gran envergadura. Según ha constatado sobre el terreno Le360, la estrategia defensiva ha reforzado la valla metálica terrestre e incorporado una estructura en el propio mar Mediterráneo compuesta por pilares de acero reforzado que se adentran entre cinco y diez metros desde la orilla. Esta infraestructura acuática se completa con entramados de alambre de espino y redes metálicas destinadas a bloquear físicamente cualquier intento de los migrantes de rodear el espigón fronterizo a nado, complementándose con decenas de metros adicionales de malla instalados en los accesos al paso de Ceuta.Migrantes llegados a Ceuta en los primeros días posteriores al salto masivo Pedro Nunes / ReutersEn el ámbito terrestre, las Fuerzas Auxiliares, la Gendarmería Real y la Seguridad Nacional han establecido controles estrictos y sistemáticos en los principales ejes viarios que conectan Belyounech, Fajs Anjra, M'Diq y Tetuán. Los agentes inspeccionan de manera exhaustiva autobuses y grandes taxis procedentes de diversos puntos del país con el objetivo de identificar e interceptar a personas en actitud sospechosa antes de que puedan aproximarse a la franja fronteriza. Un ejemplo de estas intervenciones mencionado por este medio tuvo lugar el pasado martes 11 de agosto, cuando los servicios de seguridad en los accesos a Tetuán interceptaron dos vehículos que transportaban a migrantes irregulares, dando pie a una investigación judicial supervisada por la Fiscalía para desarticular posibles redes de tráfico de personas.Al mismo tiempo, patrullas conjuntas efectúan intensas batidas en las áreas forestales próximas a la delimitación entre Castillejos y Ceuta, habituales zonas de acampada y refugio. Estas operaciones preventivas se han saldado con la localización de decenas de migrantes, principalmente de origen subsahariano, que están siendo evacuados en autobuses hacia otras provincias del interior marroquí con el fin de descongestionar la presión migratoria en el norte. La policía también ha detenido a varios individuos acusados de liderar la incitación al asalto masivo a través de plataformas digitales.Por último, la portavocía del Ministerio del Interior ha recalcado que el dispositivo de vigilancia posee un carácter permanente y adaptable que trasciende la fecha señalada, advirtiendo de que se aplicará la ley con todo su rigor contra quien participe en estas acciones.En el lado español el refuerzo de fuerzas de seguridad y militares en Ceuta también es evidente y ayer además Interior instaló en Melilla una barrera flotante en el mar igual que la que puso en Ceuta hace unos días. En la ciudad autónoma hay desplegados 880 policías nacionales (270 más que el 30 de julio) y 714 guardias civiles (casi 200 más). Asimismo unos 2.000 han pasado a realizar labores de apoyo y la Armada reforzó su despliegue con la llegada de las fragatas Santa María y Navarra, que operan en la bahía sur de la ciudad.Además, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció ayer el despliegue adicional de una Unidad Policial de Respuesta (UPR) con 45 nuevos policías nacionales para garantizar la seguridad ciudadana y de 20 miembros de la Brigada Central de Extranjería y fronteras con el fin de coadyuvar con la Oficina de Asilo y Refugio para la tramitación de todos los expedientes de protección internacional que puedan presentarse. El objetivo, es que contribuyan a agilizar esos trámites para que una vez cumplido con todo lo que exige la legalidad, estas personas puedan ser expulsadas a Marruecos.En cualquier caso, Marlaska defendió ayer la cooperación y complicidad “absolutamente fuera de toda duda” con Marruecos como uno de los elementos fundamentales para impedir que vuelva a producirse una nueva entrada masiva de inmigrantes como la de finales de julio.