Castillejos (Marruecos) (EFE).- Marruecos ha multiplicado la presencia de fuerzas de seguridad en la frontera de Fnideq (Castillejos en su denominación castellana) con Ceuta, que hoy amaneció blindada para limitar el acceso ante los llamamientos a un nuevo cruce masivo tras la entrada multitudinaria del pasado día 30.
El aumento de las fuerzas de seguridad es evidente en carreteras y vías de acceso a Fnideq, según constató EFE.
En la carretera que une Tánger con Fnideq -unos 80 kilómetros de distancia- hay numerosos controles de la policía y de la Gendarmería para evitar la llegada de migrantes a Ceuta, aunque este viernes se pueden ver grupos reducidos caminando en dirección la frontera.
Algunos intentan llegar en transporte público o en vehículo privado, como el caso de varios jóvenes que se bajaron apresuradamente de un coche para esconderse entre la maleza unos cientos de metros antes de un control.
«Son migrantes. El vehículo los esperará más adelante, una vez que haya superado el control policial», explicó una fuente.Además, a unos ocho kilómetros de Ceuta hay un control de la Gendarmería con efectivos antidisturbios que revisan los vehículos para buscar a posibles migrantes.










