El terremoto más fuerte del siglo XXI en Colombia dejó una estela de dolor, cientos de vidas perdidas, miles de colombianos sin vivienda y varias poblaciones casi destruidas. La solidaridad nacional ha emergido como nunca antes. Reportaje desde la tragedia. Los terremotos más fuertes de la historia de Colombia: uno alcanzó magnitud 8.8 y provocó un tsunamiA las 7:34 de la mañana del pasado lunes 10 de agosto, Colombia se estremeció. En menos de dos minutos, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el peor terremoto del siglo XXI en el país (con una magnitud de 7,4) dejó destrucción, dolor y desolación. Hasta ahora, van 287 muertos, 378 desaparecidos y 3.975 heridos. “El piso se movió como gelatina”, narró una mujer en Chocó. En la población de San José del Palmar, en ese departamento, estuvo el epicentro de una tragedia que marcó el inicio del gobierno de Abelardo De La Espriella. ¿Qué seguros protegen su vivienda ante un terremoto? Fasecolda lo explicaEl equipo periodístico de SEMANA recorrió las zonas más afectadas desde el primer momento. “Nos pusimos en una columna del balcón. En 20 o 30 segundos se cayó el edificio (Cantabria)”, contó Armando Carrillo, atrapado entre los escombros en Cali, pero rescatado ese mismo día con su esposa. “Los muros se agrietaron y todo empezó a caerse”, relató el arquitecto Diego Morales desde el conjunto Amalfi en esa misma ciudad. “Los sueños se derrumban en segundos”, lamentó Enrique Tovar, de Quibdó, tras perder su casa de tres pisos.“Lo primero fue resguardar a mi mamá”: SEMANA habló con arquitecto damnificado tras el devastador terremoto en CaliMientras esto ocurría, el nuevo presidente instalaba un puesto de mando unificado e impartía instrucciones a su equipo de gobierno para manejar la emergencia en medio de la confusión de los primeros datos que empezaban a dimensionar la tragedia, principalmente en Quibdó, Cali, Pereira y Manizales.El miedo a un temblor es permanente en Colombia, un país ubicado en el cinturón de fuego del Pacífico, la zona geográfica más activa sísmicamente en el mundo. El temor había crecido tras los dos devastadores terremotos en Venezuela del pasado 24 de junio.Tras el sismo, miles de personas quedaron sin hogar. Foto: Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.El director de la UNGRD, David Tamayo, explicó que, aun cuando la magnitud fue de 7,4, sus 88 kilómetros de profundidad redujeron la devastación en comparación con el sismo del Eje Cafetero en 1999, que fue de 6,4 y menos de 20 kilómetros de profundidad. Y agregó: “El sismo duró mucho por la liberación de energía con ondas más grandes (...)”. El funcionario también vivió momentos de terror: “Se me hizo eterno y pensé que la casa se me iba a caer”. Recursos y rescatistas internacionales: habla director de la UNGRD, David TamayoEl impacto fue devastador. La UNGRD calcula que 127 edificios colapsaron y se dañaron 76.500 viviendas, 2.136 escuelas, 236 centros de salud, 71 acueductos, 250 vías y 5 aeropuertos, incluido el internacional Matecaña en Pereira.La UNGRD calcula que 127 edificios colapsaron y se dañaron 76.500 viviendas, 2.136 escuelas, 236 centros de salud, 71 acueductos, 250 vías y 5 aeropuertos. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.Aunque el presidente vivió el terremoto en Barranquilla, antes del mediodía, tras una verdadera contrarreloj, entregó el primer balance: 111 fallecidos y 87 heridos. Muy rápido se desplazó a Chocó y a Cali, acompañado de los ministros de Defensa, Salud y Vivienda. El vicepresidente José Manuel Restrepo fue a Manizales, y Rodrigo Lara, ministro del Interior, se dirigió a Pereira. Durante la semana, el primer mandatario fue prácticamente a todas las zonas más afectadas.Abelardo De La Espriella mueve sus fichas y designará gerente especial para el Chocó: “Hay una deuda histórica”Los alcaldes y gobernadores lideraron la primera línea de respuesta. Alejandro Eder resaltó por su liderazgo y su presencia constante en las calles de Cali: hizo frente a la situación día y noche, pese a incluso haber sido agredido durante uno de sus recorridos. También se destacó la entrega de la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, y el de Manizales, Jorge Rojas. El Gobierno comenzó la recolección de ayudas a través de la primera dama, Ana Lucía Pineda, y el presidente se comprometió en las zonas de desastre con subsidios de arriendo y reconstrucción de vivienda, alivios en los cobros de los servicios públicos y hasta el aplazamiento para el pago de los impuestos de declaración de renta de personas naturales.El silencio que salvó vidasEn las zonas de desastre, los rescates comenzaron con jornadas de más de 60 horas. En el barrio Capri de Cali, Jamir Mina, el editor de Regiones de SEMANA, fue testigo del heroísmo de los rescatistas. También llegaron voluntarios como Carlos Rodríguez, analista de un banco, y Juan Camilo Calero, sonidista. La labor exigía mucho más que fuerza física. Había que escuchar. Esperar. En varias ocasiones pedían quietud y silencio: “Manos arriba, estamos salvando vidas”. Este silencio, captado por las cámaras, conmovió.Manos arriba, estamos salvando vidas”. Esa ha sido la frase de los rescatistas, en su lucha contra el tiempo, para pedir silencio en su tarea de encontrar sobrevivientes entre los escombros. Foto: AFPLa espera de un milagro unió a esos héroes anónimos. En Cali ocurrió uno, el de Diana Marcela Troncoso, sacada por los bomberos de la ciudad y de Bogotá 30 horas después. En Pereira fue el de Daniela Largo, a las 36 horas. Cientos de personas en una calle de honor aplaudían al paso de la camilla. “¡Gracias, señor!”, gritaban. Los rescates fueron un elíxir: significaba que valía la pena seguir. Manuel López, un taxista de esa ciudad que se fue a sacar gente de los escombros, le dijo al periodista Jonathan Toro, de SEMANA: “Los míos ya están bien. Ahora hay que ayudar a otros a que lo estén también”.David Mancilla, el vecino de Ciudad Capri al que el terremoto convirtió en socorrista: sumó más de 56 horas buscando sobrevivientes en CaliOtro milagro inesperado fue el de Jessica Arias, la última desaparecida que buscaban en Chocó. La mujer le contó al periodista Camilo Galvis que su hija se fue de viaje a Medellín y la dejó sin las llaves del apartamento en Quibdó, que se vino abajo. Por eso le tocó dormir donde una amiga. Nunca estuvo bajo los escombros. “Dios nos está dando una oportunidad más de vida”, dijo.Video conmovedor: Salomón, el perrito que Lenny Fernández protegió con su vida en el terremoto, no se aparta de su ataúdEn otros casos, se unieron el dolor de la muerte con la esperanza de la vida. El cuerpo sin vida de la abogada Lenny Fernández fue encontrado abrazando a Salomón, su perrito, que sí sobrevivió.Lo que no tiene nombreEn una tragedia, todas las víctimas duelen, pero hay historias que quedan clavadas en el alma, como la de Violeta y su abuela Amparo Jaramillo. La niña, estudiante de segundo grado, estaba de vacaciones en Cali en el conjunto Guadalupe. Su tío Juan Diego Peña contó que los pisos dos y tres colapsaron hasta el sótano, sepultándolas a ellas, que estaban en el primero. El primer día se oyó su voz y decenas de personas llegaron con ayuda. El miércoles se confirmó que fallecieron. El colegio donde la niña estudiaba en Bogotá escribió: “La recordaremos por el canto, el karate, su amor por el color morado, los gatos y el ramen. Siempre tenía algo amable para decir”.Familias buscan a sus seres queridos tras terremoto en Colombia: estos son algunos rostros de la tragediaEsas tragedias que no tienen nombre se alcanzaron a contar por decenas. “No existen palabras para explicar lo que significa perder así a una familia”, escribió la familia Saavedra pidiendo ayuda para Ana María, la única de las trillizas que sobrevivió. Sus padres, Vicky y Jairo, fueron encontrados abrazados. Su tío Diego y sus hermanas Sofía e Isabella también murieron. “Son trillizas. Llegaron juntas a este mundo y nunca se separaron”, narró la familia. Cada una de estas confirmaciones iba apagando la esperanza, que es lo único que sostiene a quienes sufren en momentos difíciles.Familiar de Ana María, la única trilliza que sobrevivió, reveló su verdadero estado de salud, tras el terremoto: “Está con límites”Al final del miércoles, cuando ya se habían cumplido las primeras 72 horas, el olor a muerto comenzó a aparecer entre los escombros en medio de la ola de calor que vive el país y con temperaturas de más de 30 grados en las zonas del desastre. Al dolor de perder a quienes más se ama, se sumó la complejidad de despedirlos. A las afueras de Medicina Legal de Palmira, SEMANA habló con Santiago Lloreda. “Mi madre, Sandra Duque, y mi hija Salma, de 13 meses, murieron. Nos van a entregar el cuerpo de mi mamá, pero el de nuestra hija no porque se necesitan unas muestras de ADN que deben viajar a Bogotá”, narró con desolación.Periodista José Fernando Patiño confirma la muerte de su papá en el terremoto de Cali. “A todos, gracias por estar”Muy pocas veces la historia pone a tantos periodistas del otro lado. El presentador José Fernando Patiño salió a las cámaras lleno de lágrimas a pedir ayuda para buscar a su papá, Darío Patiño, que quedó atrapado entre toneladas de escombros en Torres del Limonar de Cali. El periodista confirmó su muerte con un mensaje desgarrador, pero lleno de agradecimiento a “todos esos ángeles que fueron apareciendo en el camino para acompañarnos, sostenernos y ayudarnos”.Miles de edificaciones se vinieron abajo tras el terremoto. Foto: Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.En este mismo edificio fallecieron el papá, la mamá y una sobrina de 11 años del periodista Carlos Aponte, de Blu Radio. El cuerpo del abuelo fue encontrado protegiendo a su nieta. “No se guarden nada… No se ahorren el amor”, dijo al recordar a su papá como un hombre feliz y el único que le amarraba la corbata. “Yo estoy tal vez más destruido que el edificio donde ellos quedaron sepultados”, agregó.Carlos Aponte cuenta en SEMANA la angustiosa búsqueda de su familia en Cali, tras el colapso de su edificio en el terremoto“Así quedó mi casa en Quibdó”, narró la periodista Rossy Lemos, de Noticias RCN, quien viajó inmediatamente a su tierra como pudo. Las imágenes mostraban cómo el techo se había desplomado sobre la cama y muy pocas cosas eran rescatables.Asocapitales aseguró que el 75 por ciento de los peores impactos de la tragedia los concentran las ciudades capitales como Cali y Pereira. La capital del Valle fue la que más registró muertos, 105 al cierre de esta edición, y al menos 1.100 estructuras presentan algún tipo de daño estructural y cerca de 40 edificaciones han sufrido colapsos o afectaciones de consideración. En Pereira se calculan 93 fallecidos y más de 100 edificios perjudicados.“Lo perdimos todo”Con el paso de los días se conoció que hubo lugares que el terremoto casi borró del mapa. “El 80 por ciento de este pueblo se destruyó”, reportó desde El Cairo el periodista Francisco Argüello, quien estuvo con el reportero gráfico Juan Carlos Sierra. “Mi casa se cayó como un castillo de naipes”, relató Christian Rivera mientras recogía lo poco que le quedaba en el suelo.Los techos se vinieron abajo tras la catástrofe. Foto: Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.“Aquí lo perdimos todo”, agregó Pedro Piralba, otro vecino. María Gómez, una mujer de Argelia, Valle del Cauca, le pidió a SEMANA que ingresara a su casa para que la gente viera lo que pasó. La pared de la sala de su vivienda se partió en dos y quedó viviendo con el vecino. La Alcaldía ya le dijo que su barrio tendrá que demolerse. “La situación es crítica, devastadora. El municipio se ha visto afectado en un 90 por ciento”, explicó Yulian Giraldo, miembro del Cuerpo de Bomberos de Argelia. Lo que se vivió en Salento, Quimbaya, Montenegro y otros municipios fue igual de grave.Casas partidas, techos colapsados y gente que pide ayuda: SEMANA llegó hasta Argelia, Valle, donde un barrio tendrá que desaparecer tras el terremotoBuenaventura se convirtió en otro polo de la tragedia: estuvo incomunicada las primeras 72 horas, pues el túnel que lleva a este puerto quedó bloqueado. Los damnificados se cuentan allá por miles. Les faltan alimentos y, sobre todo, medicamentos y atención. El terremoto arrasó con una parte importante del sistema hospitalario en las zonas de desastre, con 236 centros de salud muy afectados. El hospital de Buenaventura es uno de ellos. Los pacientes han tenido que ser atendidos en carpas y a la intemperie en medio de torrenciales aguaceros. “El SOS es que nos ayuden con hospitales móviles”, dijo la abogada Libia Mosquera.Otro capítulo doloroso quedó registrado en video: el desplome de un ala de tres pisos en el Hospital Universitario del Valle, que vio afectada el 30 por ciento de su infraestructura, donde quedaban pediatría, neonatología y medicina interna.Hospital Universitario del Valle evacúa pacientes tras el sismo: así avanza la emergenciaVarias iglesias también se desplomaron y algunas quedaron muy averiadas. “La gente iba saliendo de la misma y eso era un bombardeo de rocas por todo el pasillo”, aseguró Germán Andrés Clavijo, padre de Roldanillo. A Néstor Vinasco, padre de Alcalá, también en el Valle, la comunidad lo vio desgarrado en lágrimas cuando llegó del rosario de la aurora y vio que se había caído el techo. “Decaí”, aseguró.La cúpula de la Basílica del Señor de los Milagros de Buga quedó agrietada tras el terremoto: “No me explico cómo soportamos”La basílica del Señor de los Milagros de Buga se mantuvo milagrosamente en pie, cuenta su padre rector, Alcides de Jesús Orozco. “No me explico cómo sobrevivió a un impacto tan impresionante como este terremoto”, contó. Pero relató que la cúpula se agrietó y el templo, al que acuden miles de feligreses, tiene que cerrarse. La Catedral de Manizales también sufrió enormes daños, incluido uno muy grave en una de sus torres.Acerías Paz del Río donará el 100% del acero para la reconstrucción de la Catedral de ManizalesEl terremoto provocó una avalancha de solidaridad ciudadana, empresarial y artística y sacó lo mejor de los colombianos. Mucha de la ayuda ha sido canalizada por la primera dama, Ana Lucía Pineda, y la esposa de José Manuel Restrepo, Tatiana Céspedes, en la campaña ‘Colombia, un solo corazón’. Carolina Deik, esposa de Carlos Fernando Galán, y Taliana Vargas, de Alejandro Eder, también han liderado grandes colectas.Taliana Vargas es ejemplo de solidaridad. Así ha sido su labor por los damnificados del terremoto en CaliEl futbolista Jhon Arias, J Balvin y Ryan Castro gestionaron aviones para transportar médicos, rescatistas e insumos. James Rodríguez anunció una donación. “Para mí, el único camino es nunca desistir. De esta salimos”, aseguró. “En momentos así, los colombianos sabemos unirnos y sostenernos unos a otros”, manifestó Shakira, quien también se declaró dispuesta a poner su grano de arena. La Cruz Roja, el Banco de Alimentos y otras organizaciones humanitarias se desplegaron en todo el país. Los videos de los colombianos llegando en masa a dejar mercados que eran transportados por una fila de seres humanos se volvieron virales. Artistas nacionales e internacionales como Carlos Vives, Karol G, Feid, Andrés Cepeda, Beéle, Bonka, ChocQuibTown, Daniel Habif, Draco Rosa, el Grupo Niche, Miguel Bosé, Sebastián Yatra, Morat y Silvestre Dangond, entre otros, impulsan conciertos y otras ayudas.Harry Styles sorprendió a Colombia tras el terremoto: su inesperado gesto en pleno conciertoComo si la tragedia por el terremoto fuera poco, los grupos criminales arreciaron sus ataques en varias zonas del país. En Algeciras, Huila, fueron asesinados dos uniformados y diez quedaron heridos. En el Catatumbo lanzaron un enjambre de drones a una base militar y asesinaron a un soldado. Y en Cajibío, Cauca, las disidencias de Mordisco utilizaron escuelas, casas y escudos humanos para atacar al Ejército. Doce militares y seis civiles resultaron heridos. El gobernador del Cauca pidió intervención urgente, pues 700 personas están confinadas. En Pereira, al rescatista Samuel Montoya le robaron su motocicleta y en Cali hubo amenazas de saqueos que llevaron a la militarización y a decretar toques de queda. La respuesta del Gobierno fue el despliegue militar, asegurando corredores humanitarios y manteniendo las operaciones contra estructuras criminales. La defensora del Pueblo, Iris Marín, les envió un mensaje a los grupos armados: “Es momento de hacer una tregua”. Y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, remató: “Hasta los más bandidos pueden tener gestos humanitarios”.La titánica tarea que vieneTras la tragedia humana, Colombia comienza a medir el alcance de la devastación material. Más de 100.000 personas habrían resultado afectadas y muchas de ellas no tienen un techo seguro. Para atenderlas, el Banco Mundial desembolsó 200 millones de dólares, Estados Unidos anunció 15,5 millones de dólares en asistencia humanitaria, la Unión Europea programó la entrega de 2,1 millones de euros, la Cruz Roja liberó un millón de francos suizos, la CAF donó 500.000 dólares y el BID entregará ese mismo monto en dineros no reembolsables. Por otro lado, la Andi abrió una vaca que superó los 200.000 millones de pesos en aportes.Donald Trump confirma multimillonaria ayuda y despliega un equipo de emergencia tras el terremoto en ColombiaLos decretos de emergencia crearán el Fondo Milagro, un vehículo especial para canalizar aportes nacionales e internacionales y destinarlos a la reconstrucción de viviendas, hospitales, colegios, vías y aeropuertos. La reconstrucción, según Jaime Andrés Beltrán, ministro de Vivienda, tendrá tres etapas: atención inmediata, diagnóstico técnico y volver a construir la infraestructura afectada, así como reparar aquella que aún puede salvarse.Tras el terremoto, otras personas salen a trabajar intentando continuar con su vida. Foto: Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.Con el apoyo del sector privado, se desplegará maquinaria amarilla para retirar escombros mientras se activan bancos de materiales y se verifican los daños. Luego, se ejecutarán soluciones definitivas de vivienda. Con un gran inconveniente: “Nos dejaron la olla pelada”, advirtió el ministro Beltrán. El otro problema es que el terremoto encontró un sistema de gestión del riesgo siniestrado, saqueado por un escándalo de corrupción que ocurrió durante la era Petro. “Nos dejaron la olla pelada”: el ministro de Vivienda señaló que se busca gestionar los recursos para atender el terremotoPara sortear la desfinanciación, el nuevo Gobierno anunció que acudirá a una emergencia económica, aunque advirtió que no habrá nuevos impuestos. También decretó la situación de desastre nacional y prepara un programa de obras por impuestos para financiar proyectos de vivienda. El desafío no será únicamente financiero, sino también logístico, pues Colombia está al frente de su propio Plan Marshall para reconstruir lo arrasado.Es claro que la recuperación será lenta y muy costosa. Pero hay otra realidad que ha conmovido y llenado de esperanza al país. En medio de la catástrofe, volvió a emerger la Colombia buena, solidaria, llena de amor al prójimo. Exceptuando los descachados trinos del presidente Petro y otros radicales, el país se volcó para ayudar por encima de las diferencias políticas. Colombia está unida. “Los colombianos estamos acostumbrados a renacer como el ave fénix de las cenizas”, dijo el presidente De La Espriella. Los damnificados no están solos.
El terremoto en Colombia, el peor del siglo XXI, ya deja 287 muertos, centenares de desaparecidos y miles de damnificados. Reportaje desde los lugares de la tragedia
El sismo trajo consigo muerte y destrucción de la que miles de familias han sido víctimas.











