0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialPor segundo año consecutivo, el Barça empezará la Liga defendiendo título. Y lo hará en unas condiciones más exigentes que los dos cursos anteriores. Por la mejoría de la plantilla del máximo rival y por algunos condicionantes tácticos que marcarán la temporada. El primero de ellos pasa por la principal fortaleza que ha tenido el Barca de Flick: el poder goleador. Porque en los dos últimos campeonatos, el conjunto azulgrana ha sido el mas realizador de todos con 102 y 95 tantos a favor respectivamente. Y lo deberá hacer sin el nueve estructural de los últimos años: Robert Lewandowski y con la marcha de Ferran Torres al PSG. Y aquí es donde aparece la segunda gran incógnita: cómo el técnico azulgrana evolucionará la fase ofensiva del equipo.Hansi Flick durante un entrenamiento del Barça en el 'stage' de InglaterraPor lo mencionado y por las incorporaciones, parece que la evolución pasará por dejar de jugar con un delantero posicional para apostar por el alto dinamismo y el intercambio posicional. Rasgos hacia los que claramente va el fútbol de la actualidad. En lo defensivo, el reto pasa por repetir los buenos números defensivos (36 goles encajados en la 2025-2026) y, sobre todo, perfeccionar los matices en la línea alta que ya se observaron en la segunda vuelta del curso pasado donde el equipo interpretó mejor cada situación del juego para ser valiente pero no exponerse en exceso.Es un Barça con puntos de mejora y muchísimas variantes tácticasEn cuanto a las posiciones, el desafío es encontrar delantero y encajarlo después siempre estando atentos a la evolución posicional de Lamine Yamal. En la mediapunta aparece también la dicotomía entre Fermín López y Dani Olmo, dos de los cinco mejores enganches de la actualidad y con lo que el técnico azulgrana también tiene una cuestión táctica. Y es que también los dos futbolistas pueden ser una alternativa arriba. En el centro del campo, la llegada de Rodri no sólo sería la bomba del mercado sino que dotaría de múltiples recursos al equipo. El reto de Flick sería el de gestionar a dos futbolistas tan diferenciales como Rodri y Pedri sin que eso vaya en contra del proceso natural de un mediocampista de enorme potencial como Marc Bernal. Y atrás, veremos cómo acaba cerrando la plantilla el Barça, pero la pareja Cubarsí-Gerard Martín tienen que ser los líderes de una defensa en la que será interesante ver cómo Flick gestiona la posición de lateral diestro. Puede ser el curso en el que Eric Garcia gane la partida a Koundé. En definitiva, un Barça con puntos de mejora trazados, algún cambio de dirección en el juego y, sobre todo, muchísimas variantes tácticas que aplicar. Con todo, el tercer año de Flick será el más difícil pero también la temporada en la que el equipo puede dominar más registros y en el que tendrá piezas para sorprender más. El Barça 3.0 empieza un año apasionante.
El Barça de Flick 3.0, por Alex Delmàs
Por segundo año consecutivo, el Barça empezará la Liga defendiendo título. Y lo hará en unas condiciones más exigentes que los dos cursos anteriores. Por la mejoría de la plantilla del máximo rival y por algunos condicionantes tácticos que marcarán la temporada. El primero de...







