La buena noticiaJesús se apareció a sus primeros seguidores irrumpiendo en esta dimensión inmanente desde otra dimensión trascendente.
Once municipios de Guatemala celebran hoy la fiesta patronal: nuestra Señora de la Asunción. La fiesta se refiere a la resurrección anticipada de la Virgen María a imitación y en conjunción con la de Jesucristo su Hijo, que es el distintivo de la fe cristiana. El mensaje de Jesús no es solo una enseñanza ética para una vida constructiva en el tiempo presente. Incluye también una comprensión de la realidad que abarca no solo la dimensión inmanente del mundo actual, sino su dimensión trascendente en la que espera participar. Puede ser de interés para los lectores conocer, así sea de modo somero, qué argumentos dan fundamento razonable a los cristianos para creer en la resurrección.
Cuando ellos hablan de la de Jesús expresan la convicción de que su vida no terminó con su muerte en la cruz, sino que, por tener él identidad divina, adquirió una nueva forma de existir para su humanidad. No solo su espíritu, sino también su cuerpo se transformó para poder existir en Dios y para Dios más allá de la muerte. Por eso el cuerpo nunca fue hallado. Pero esto no fue un acontecimiento exclusivo de Jesús, sino que él prometió que sus seguidores, que creyeran en él, que participaran desde ahora en Dios por los sacramentos y llevaran una vida recta, experimentarían también una resurrección como la suya. En la asunción de la Virgen María los católicos celebran realizada en la Madre de Jesús la resurrección que esperan para sí mismos al final del tiempo.








