NoticiaTrancón en la calle 6. Foto: MAURICIO MORENO / EL TIEMPO15.08.2026 00:01 Actualizado: 15.08.2026 00:01

Según el informe de TomTom sobre el nivel de congestión vehicular durante 2025, los bogotanos perdieron ese año un total de 153 horas (equivalente a seis días y nueve horas) debido al tráfico en las horas pico, convirtiéndola en la ciudad con peor movilidad en Latinoamérica. Las razones detrás de esto serían muchas, pero buena parte de una posible mejora estaría en manos de todos los conductores.La percepción de la trancada movilidad capitalina no es ajena para nadie que transite por ella, sin importar el medio de transporte que utilice; incluso caminando hay tramos donde en una ‘carrera’ entre las cuatro ruedas y las dos piernas, estas últimas serán las que ganen. Y no es solo percepción. El mismo reporte de TomTom también determinó que en 2025 el tiempo promedio que les tomó a los conductores recorrer 10 km fue 31 minutos y 45 segundos, y que la velocidad promedio durante las horas pico fue de apenas 15,4 km/h. LEA TAMBIÉN Cuando hablamos de las principales razones que causan los problemas de movilidad, lo primero que viene a la mente son situaciones ineludibles como cerramientos, reducciones de calzada o interrupciones de tráfico por obras viales, al igual que una infraestructura sin la debida señalización, cambios en la cantidad de carriles por calzada y los siempre presentes deterioros de las calles: huecos, baches, desniveles, etc.No importa la ciudad en la cual se den estas situaciones, no es mucho lo que se pueda hacer para evitarlas, pero sí hay acciones que se pueden (y deberían) tomar para no empeorar todavía más el panorama. Hablamos de conductas y comportamientos que eviten o al menos minimicen la posibilidad de que colapse el tráfico como lo hace a diario; en otras palabras, de cultura ciudadana.Es claro que lo más común es que cada quien, desde su punto de vista y hasta convicciones personales, quiera achacarle la culpa de los problemas de movilidad a algo más: la cantidad de carros y motos, que no haya suficientes vías, que el sistema de transporte público no sea eficiente, etc. Aunque esto tiene tanto de cierto como de falso, también es verdad que en las manos (y pies) de todos está la posibilidad de que la movilidad mejore, o al menos que no empeore. LEA TAMBIÉN Veamos entonces algunas de esas conductas que se deberían evitar, en la medida de lo posible, para que el flujo del tráfico pueda, precisamente, fluir y no estancarse.No estacionar en la víaEs verdad que no todos los establecimientos comerciales ubicados sobre la vía tienen una bahía o espacio de estacionamiento, o que las tarifas de algunos parqueaderos no parezcan acordes al servicio que ofrecen (sobre todo cuando se tiene en cuenta que en caso de algún robo o inconveniente se eximen de cualquier culpa), pero estacionar en la vía así sea por “solo cinco minuticos” tiene un profundo efecto sobre el tráfico.Si se trata, en el mejor (o menos peor) de los casos, de una calzada con dos carriles en un mismo sentido, el bloqueo causado por el carro mal estacionado obligará a unos a cambiarse de carril, a los otros a ceder el paso y a ambos a reducir la velocidad y, por lo tanto, el flujo del tráfico. No pasará mucho tiempo para que esos ‘cinco minuticos’ de uno se conviertan en un extenso alargue en el trayecto de otros.Y claro, estacionar en un lugar prohibido corresponde a la infracción C.02 del Código de Tránsito, con una multa por 633.200 pesos más la posible inmovilización del vehículo. Uso adecuado de los carrilesHacer un uso correcto de los carriles de una vía es especialmente importante cuando se transita por autopistas o carreteras que tienen al menos dos en un mismo sentido. Por regla general, el derecho es el que se utiliza para el tráfico ordinario, relegando el izquierdo únicamente para cuando se va a hacer un sobrepaso. También es clave tener en cuenta que transitar a la velocidad máxima permitida de la vía no quiere decir que deba ir por el carril izquierdo porque, por la razón que sea, este se debe dejar libre para aquellos que circulan más rápido. Si bien puede argumentarse que esos estarían actuando mal al infringir los límites de velocidad, obstaculizarles el paso solo aumentará el riesgo de un accidente.No bloquear las interseccionesPuede que el semáforo siga en verde, pero si al llegar a una intersección los carros que están atravesándola no logran hacerlo porque quedarían bloqueando el cruce, hay que detenerse como si estuviera en rojo. Por muy obvio que suene, la razón es que cuando el semáforo cambie para darle vía al tráfico transversal, este no tendrá por dónde cruzar, empezando un efecto dominó en el bloqueo.Esta conducta, además, está tipificada como la infracción C.03 en el Código de Tránsito (“Bloquear una calzada o intersección con un vehículo, salvo cuando el bloqueo obedezca a la ocurrencia de un accidente de tránsito”), acarreando una multa de 633.200 pesos más la posible inmovilización del vehículo y los gastos que eso acarrea.Ceder el pasoTal vez la mejor muestra de la total carencia de cultura ciudadana que se ve todos los días en las calles se da cuando, al querer cambiarse de carril, se recibe a cambio una burda obstaculización por parte del carro que bien pudo haber cedido el paso, pero decidió no hacerlo, como si su acelerador estuviera conectado a la direccional del otro.No importa si la situación se da cuando hay una reducción de carriles, se está incorporando a otra calzada o simplemente se quiere o necesita cambiar de carril, no ceder el paso, sino cerrárselo al otro también desembocará en una afectación del flujo vehicular. Por el contrario, si se cede el paso o se aplica el llamado efecto cremallera, donde los carros se unen en un solo carril de manera alterna y sucesiva, el flujo no se interrumpirá.Trancones fantasmaNo es raro encontrarse con esa situación en que un largo y pesado trancón parezca desembotellarse de un momento a otro, como si hubiera sido causado sin ninguna razón aparente. Se conocen como trancones fantasma y se dan cuando en un trancón denso un vehículo disminuye su velocidad, ocasionando que el vehículo que lo sigue se vea forzado a reducir aún más la suya, creando un efecto dominó a lo largo de todo el carril y llegando a obligar al tráfico a detenerse del todo.Una de las soluciones planteadas por quienes han investigado estos casos es tratar de mantener una distancia prudente respecto al vehículo de adelante y, de esta manera, una velocidad constante. Sin embargo, obras en la vía que reduzcan el número de carriles, huecos que obligan a disminuir la velocidad porque no hay cómo esquivarlos y cualquier otra situación que cree un embudo harán prácticamente inevitable caer en trancones interminables.Trabajo en casaMuchos de los recorridos diarios que se hacen en las ciudades son, principalmente, por parte de personas que salen a sus trabajos o lugares de estudio en las mañanas y regresan a sus hogares en la tarde y noche; de ahí las llamadas horas pico. Aunque estas no se pueden evitar, la pandemia demostró que la presencialidad no es una necesidad real para todos y, en consecuencia, el trabajo en casa de muchas personas podría resultar en una reducción significativa del número de vehículos desplazándose al tiempo y, por lo tanto, ayudaría a mejorar el flujo del tráfico.Claramente este punto tiene poco que ver con cultura ciudadana o autoridades de movilidad y tránsito, y más con políticas empresariales, pero sin duda es un apartado que podría traer grandes beneficios para aliviar el tráfico de las ciudades.Mantenimiento del vehículoEn principio, el mantenimiento que cada quien haga a su vehículo no parecería tener relación con el tráfico y movilidad de las ciudades, pero si, por ejemplo, tenemos en cuenta que según un estudio de la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (Aladda) la edad promedio del parque automotor en Colombia es de 17,5 años, los problemas mecánicos son más propensos a darse si no se les tiene el cuidado adecuado.Siendo así, la probabilidad de una varada será más alta, y si esa avería resulta en quedar detenido en la mitad de la vía, el consecuente trancón será inevitable.Daniel Otero - Jefe redacción Revista Motor Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.