Pereira (Colombia) (EFE).- Juan Felipe Giraldo tenía 24 años, era vendedor de monturas y gafas y había llegado a Pereira por motivos de trabajo pero el terremoto del pasado lunes convirtió su visita comercial en una tragedia que terminó este viernes con la confirmación de su muerte bajo los escombros del hotel en el que se hospedaba.
Giraldo fue hallado sin vida en las ruinas del Hotel Dibeni, en Pereira, cuatro días después del terremoto que provocó el colapso de la edificación. Su muerte puso fin a una búsqueda que durante días mantuvo a su familia aferrada a la posibilidad de encontrarlo con vida.
En Bogotá lo esperaban su prometida, Natalia Patiño, y el hijo de dos años de ambos. Tenían previsto casarse este domingo.
Una de las primeras pistas que permitió a la familia reconstruir el recorrido de Juan Felipe fue un video que envió a Natalia poco antes de que el hotel colapsara. El registro permitió identificar el lugar donde se encontraba y llevó a su padre, Hernán Giraldo, hasta Pereira para acompañar la búsqueda.
Durante los días posteriores al terremoto, el angustiado padre permaneció cerca de los equipos de rescate, acompañando las labores entre los restos del hotel, aferrado a cualquier indicio que pudiera significar que su hijo continuaba con vida.










