NoticiaHernán permaneció junto al hotel donde su hijo quedó atrapado tras el terremoto. Esperaba rescatarlo para verlo casarse y volver con su pequeño hijo.Hernán Giraldo permaneció cerca del Hotel Dibeni mientras los rescatistas buscaban a su hijo Juan Felipe. Foto: Redes socialesSUBEDITORA14.08.2026 16:43 Actualizado: 14.08.2026 16:43
Hernán Giraldo no se movió del lugar donde estaba atrapado su hijo.Mientras las máquinas, los rescatistas y los voluntarios trabajaban entre los restos del Hotel Dibeni, en Pereira, él permanecía cerca, siguiendo cada movimiento, cada reporte y cada señal que pudiera alimentar una esperanza: que Juan Felipe Giraldo estuviera vivo.Tenía 24 años. Había llegado a Pereira por trabajo. Era vendedor y, según contó su padre, había llegado durante la madrugada, sin imaginar que pocas horas después quedaría atrapado bajo los restos de una estructura.
LEA TAMBIÉN Pero Hernán no estaba pensando solamente en rescatar a su hijo. Pensaba en lo que debía ocurrir este domingo.Juan Felipe tenía previsto casarse con su pareja de varios años, la mujer con quien además tenía un hijo de apenas dos años. Para su familia, el terremoto no solo había destruido un edificio: había puesto en pausa una vida que estaba a punto de celebrar uno de sus momentos más importantes.Por eso Hernán se aferró durante días a una posibilidad. Su hijo tenía que salir, y tenía que salir con vida.“El domingo te vas a estar casando” Juan Felipe Giraldo había llegado a Pereira por motivos laborales antes del terremoto. Foto:Redes socialesEn medio de la angustia, Hernán habló con una certeza que parecía resistirse a la realidad que tenía delante.“Hijo, te amo y el domingo te vas a estar casando”, dijo.Después dejó abierta otra posibilidad, como si quisiera demostrar que el calendario era lo de menos frente a la necesidad de volver a abrazarlo.“Y si no es el domingo, va a ser en ocho o 15 días, pero vas a estar ahí, hijo”.Era el mensaje de un padre que necesitaba imaginar el futuro para soportar el presente.La boda estaba prevista para este domingo. La pareja de Juan Felipe se encontraba en Bogotá mientras él permanecía atrapado en Pereira. En medio de la tragedia, Hernán seguía hablando de ese matrimonio como una posibilidad que todavía podía cumplirse. La esperanza era su manera de resistir.












