Actualizado S�bado,

agosto

01:34La fiebre hemorr�gica de Crimea-Congo es una realidad y una amenaza en Espa�a, tal como argumenta el portavoz de la Sociedad Espa�ola de Enfermedades Infecciosas y Microbiolog�a Cl�nica (Seimc), Jos� Miguel Cisneros. �Ya no debe considerarse algo ex�tico o lejano; el virus es end�mico. Por ello, debe incluirse en el diagn�stico diferencial de los pacientes durante los meses c�lidos�, explica este experto. Hasta hoy se han contabilizado cuatro casos, uno de ellos falleci� en junio.En la actualidad, un hombre de 71 a�os que estaba de visita en la provincia de Salamanca result� positivo a esta infecci�n y fue trasladado al Hospital G�mez Ulla de Madrid, donde permanece aislado. La Junta de Castilla y Le�n, a trav�s de la Direcci�n General de Salud P�blica, notific� el pasado jueves el tercer caso de 2026 y ha puesto en marcha los protocolos necesarios para controlar el brote. �Debido a que los fluidos corporales de los pacientes infectados son altamente contagiosos, las personas con la infecci�n deben ser ingresadas en Unidades de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN) para ser atendidas por profesionales con equipos de protecci�n especiales�, explica Cisneros.Para saber m�sDe esta forma, se siguen los criterios marcados para hacer frente a este tipo de infecciones, contempladas en el Plan Nacional de Prevenci�n, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Garrapatas (PLAN), que se puso en marcha hace ya dos a�os, cuando se llegaron a sumar cuatro casos en todo el pa�s. En la comunidad castellanoleonesa se han identificado los contactos de la persona afectada para indicarles el seguimiento a realizar. El protocolo consiste en vigilar peri�dicamente su temperatura corporal y comunicar a su epidemi�logo de referencia cualquier cambio en su estado de salud.�Aunque existen formas leves y autolimitadas que cursan con fiebre y malestar, la enfermedad puede progresar a manifestaciones hemorr�gicas graves que conllevan una mortalidad de entre el 20 % y el 40 %�, expone Cisneros, y a�ade que �cualquier persona, incluso alguien joven y sano, puede desarrollar una infecci�n grave�. La mayor�a de las infecciones por el virus de la fiebre hemorr�gica de Crimea-Congo cursan de forma asintom�tica y, cuando se desarrollan s�ntomas, suelen presentarse como una especie de gripe y �nicamente �un peque�o porcentaje, de hasta un 30%, desarrolla el cuadro de fiebre hemorr�gica, que tiene una elevada probabilidad de complicaciones�, recuerda Cisneros.El Hospital G�mez Ulla de Madrid, el pasado mes de mayo, donde est� hay una Unidades de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN).SERGIO GONZ�LEZ-VALEROEvitar la picadura �es lo �nico que nos asegura sortear la infecci�n� y, cuando se sospecha y se tiene conocimiento de esta, lo que debe llevarnos a la consulta es la aparici�n de la fiebre, subraya. �Actualmente no existe un tratamiento m�dico con eficacia demostrada mediante ensayos cl�nicos (solo se usan terapias experimentales), ni se dispone de una vacuna�, advierte el portavoz de la sociedad cient�fica.Vigilancia exhaustiva de los casosDesde principios de este a�o, y a fecha de 13 de agosto, solo Espa�a ha notificado casos de transmisi�n local (cuatro casos, confirmados por el Ministerio de Sanidad) de esta infecci�n en Europa, como recoge el Centro Europeo para la Prevenci�n y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en ingl�s). En la �ltima d�cada los casos aut�ctonos registrados han ido creciendo.En el informe global que realiza la Red Nacional de Vigilancia Epidemiol�gica del Instituto de Salud Carlos III (Renave, ISCIII), se recoge toda la evoluci�n de la infecci�n, que ya suma 23 casos hasta hoy. Todos los contagios precisaron de ingreso hospitalario y seis (todos ellos varones mayores entre 51 y 80 a�os) fallecieron a causa de las complicaciones hemorr�gicas. Como explica Cisneros, quien tambi�n es el director de la unidad de Enfermedades Infecciosas, Microbiolog�a y Medicina Preventiva del Hospital Universitario Virgen del Roc�o, la transmisi�n se acota a los meses de temperaturas m�s altas: entre abril y agosto, con m�ximos en julio (7) y junio (5). �En la mayor�a de los casos el lugar de exposici�n m�s probable ha sido la provincia de Salamanca (9)�, apunta Cisneros.Sin embargo, el experto pone el acento en que �el vector que transmite el virus, la garrapata, espec�ficamente la especie Hyalomma lusitanicum, est� distribuida por casi toda la pen�nsula ib�rica, lo que significa que es posible contraer la infecci�n en pr�cticamente cualquier parte del territorio�. En el informe se observa que tambi�n han ocurrido infecciones fuera de Castilla y Le�n, como en Badajoz, C�ceres y Toledo. �Queda patente que el cambio clim�tico favorece la expansi�n de la garrapata a lugares donde antes no era habitual que estableciera su ecosistema�, remata Cisneros.