Cuatro días después del terremoto de magnitud 7,4 que estremeció a Colombia, la emergencia está lejos de terminar. En Quibdó, una de las ciudades golpeadas por el movimiento telúrico, los habitantes están haciendo un llamado para que las ayudas humanitarias no se concentren únicamente en los puntos de fácil acceso y puedan llegar hasta los barrios y sectores que, según denuncian, todavía no han recibido asistencia.Reportan que hay tres personas con vida bajo los escombros del edificio Vanessa en CaliEl terremoto ocurrió en la mañana del lunes 10 de agosto, sobre las 7:34 a. m., y su epicentro fue localizado en San José del Palmar, Chocó. El movimiento se sintió con fuerza en diferentes regiones del país, con graves afectaciones en ciudades como Quibdó, Cali, Pereira y Manizales. Desde entonces, la tierra ha continuado moviéndose. Se han registrado numerosas réplicas y nuevos eventos sísmicos en los alrededores de la zona afectada. Incluso durante la madrugada del jueves 13 de agosto se reportaron tres nuevos movimientos en Chocó, prolongando el temor entre comunidades que ya enfrentan viviendas averiadas y pérdidas materiales. El llamado desde los barrios de QuibdóEn medio de la movilización nacional de alimentos, agua, elementos de aseo y otros insumos, comenzó a circular entre habitantes un listado de barrios y sectores que, según la denuncia comunitaria, permanecían sin recibir ayudas hasta el momento.Entre ellos aparecen Alfonso López, Bahía Solano —al otro lado del río—, Invasión Cabí, Poblado, Guayabal, Cascorba, Horizonte parte baja, Futuro 1 y 2, Santa Ana, Simón Bolívar, Montebello, Las Mercedes, Obapo, Bonanza, Villa España, El Piñal, Samper, Uribe, La Unión, Subestación, Buenos Aires y Mis Esfuerzos.También se mencionan cabildos indígenas ubicados en la vía a Cabí, sectores de la zona minera como Turpiales, La Victoria y Los Girasoles, así como Jardín, sector Los Lirios, y Flores de Buenaños.Uno de los puntos que genera especial preocupación es Casa Blanca, sector Las Colinas 2, pues en el llamado ciudadano se advierte sobre la presencia de bebés de meses y mujeres gestantes, población que requiere atención prioritaria.La situación coincide con testimonios recogidos en Quibdó sobre familias que han tenido que permanecer fuera de sus viviendas debido a los daños estructurales. Sectores como Casablanca registran casas destruidas o seriamente averiadas y habitantes que han optado por dormir en la calle o trasladarse con familiares. Luis Esteban es uno de miles de habitantes de Quibdó que día a día trabaja en el rebusque, usa su moto para transporte informal y con ello, llevar el sustento a su casa, misma que heredó de sus padres y que el pasado 10 de agosto se desvaneció en segundos por la fuerza del seísmo pic.twitter.com/6bs92kS5Pm— Francisco Palacios (@Fr_Palacios) August 13, 2026