Stig Anderson debi� de frotarse las manos mientras contaba los minutos el 16 de agosto de 1976 en la cuenta atr�s para que todas las radios de Suecia casi al un�sono lanzaran el que iba a convertirse en el mayor �xito musical del a�o no ya en el pa�s escandinavo sino en buena parte del mundo, Dancing Queen. Y es que al avispado manager de ABBA y fundador del estudio Polar, en el que grababa el cuarteto, no le cab�a duda de que la canci�n iba a pegar tanto o m�s como el Waterloo con el que Agnetha F�ltskog, Bj�rn Ulvaeus, Benny Andersson y Anni-Frid Lyngstad hab�an ganado dos a�os antes el Festival de Eurovisi�n, catapultados desde ese momento como la banda sueca m�s arrolladora de todos los tiempos. Y no s�lo porque Dancing Queen era una composici�n pop perfecta, hipn�tica, pegadiza, un hit seguro. Sino porque al tema ya le preced�a antes de su lanzamiento el hype, que se dir�a hoy, por la rumorolog�a que dec�a que estaba dedicado a la mujer que apenas llevaba unas semanas convertida en la nueva reina consorte de los suecos, la bella Silvia Sommerlath.Para saber m�sNo est� claro si esa Dancing Queen est� inspirada o no en ella, en la esposa de Carlos XVI Gustavo. En todo caso, siempre conviene que las canciones tengan su leyenda. Pero, unas semanas antes de ese 16 de agosto del que ahora se cumple medio siglo, ABBA estren� en p�blico su canci�n, la noche del 18 de junio de 1976, como regalo especial para los 200 selectos invitados que disfrutaron de la preboda de los monarcas suecos. El cuarteto actu� en la �pera Real de Estocolmo la v�spera de que Carlos Gustavo y Silvia se dieran el s� quiero. Y salieron al escenario con llamativos trajes de �poca de la realeza del siglo XVIII con los que sorprendieron a los novios y a una larga lista de miembros del G�tha que se hab�an desplazado hasta la ciudad n�rdica para ser testigos de la boda real del a�o.ABBA y Dancing Queen han estado desde entonces muy ligados a la vida de los soberanos suecos. Pr�cticamente en cada una de sus grandes celebraciones han sonado las canciones del grupo. Y, otra cosa no, pero los Bernadotte son la dinast�a m�s divertida de todo el continente, y ni a los reyes ni a sus hijos les cuesta nada darlo todo y ponerse a bailar en cuanto suenan temas como Mamma Mia o Gimme! Gimme! Gimme!Hace un par de a�os, se conmemor� el50� aniversario de la victoria de ABBA en Eurovisi�n. M�s all� del homenaje en el propio Festival, cuya imagen, est�tica y esp�ritu han estado siempre tan ligados a los int�rpretes de Waterloo, la televisi�n p�blica sueca, SVT, organiz� un extraordinario evento para rendir tributo a sus mayores iconos art�sticos. La velada estuvo presidida por Carlos Gustavo y Silvia, que no dudaron en levantarse de sus asientos para mover el esqueleto en cuanto comenzaron los sones de Dancing Queen.El grupo, en 2024.GtresLa canci�n fue el primer sencillo del aclamado cuarto �lbum de estudio de ABBA, Arrival. El pelotazo en toda Europa fue inmediato. Y tambi�n se convirti� en el primer single de la banda que alcanz� el n�mero 1 en las listas de �xitos en el codiciado mercado de EEUU.Como casi todo lo que tiene que ver con ABBA, las cifras que rodean a Dancing Queen son mareantes. Ha superado los 2.000 millones de reproducciones en Spotify y el videoclip supera los 1.000 millones de visualizaciones en YouTube, por mencionar s�lo dos datos que confirman c�mo el �xito de La Reina del Baile es intergeneracional y llega a nuestros d�as.Los integrantes de ABBA vestidos con trajes del siglo XVIII, en el concierto la v�spera de la boda de los reyes suecos.LOCAgnetha, Bj�rn, Benny y Frida eran bastante desconocidos hasta subirse al tren del Festival de Eurovisi�n, aunque alguna de sus canciones s� hab�an sonado algo en Escandinavia antes de su arrolladora victoria en el concurso. Su look -"parec�amos zumbados", admitir�a divertido a�os despu�s Bj�rn a prop�sito del chill�n, moderno y estrafalario vestuario tan caracter�stico de ABBA- y su estilo en el escenario acabaron para siempre con el clasicismo y formalismo que se asociaba hasta su irrupci�n con los representantes del Eurofestival.La historia de Carlos Gustavo y SilviaSi en los 70 ellos fueron el soplo de aire fresco para la industria musical sueca, que desde entonces se convirti� en la gran f�brica del pop y el eurodance continental, Carlos Gustavo y Silvia, por su parte, tambi�n rompieron con muchos de los moldes y cors�s que constre��an a la Monarqu�a. El todav�a pr�ncipe conoci� a Silvia Renate Sommerlath durante la celebraci�n de los Juegos Ol�mpicos de M�nich de 1972, en los que ella se encontraba trabajando como int�rprete y jefa de protocolo de una de las salas VIP del estadio principal. �l declarar�a a�os despu�s que, nada m�s verla, su cabeza le hizo "click". La qu�mica se debi� de dar, ya que Carlos Gustavo la invit� a cenar y los dos se lo pasaron en grande durante la celebraci�n de los Juegos, dej�ndose ver en las discotecas de moda de la ciudad alemana. De nuevo la rumorolog�a dice que aquellas juergas en las pistas de baile est�n detr�s de la letra de Dancing Queen.Carlos Gustavo y Silvia saludan tras contraer matrimonio, el 19 de junio de 1976, en Estocolmo.GettyCarlos Gustavo subi� al trono a los 27 a�os de edad, a la muerte de su abuelo, Gustavo VI Adolfo, quien jam�s habr�a consentido la uni�n de su Heredero con una azafata. El matrimonio se materializ� tres a�os despu�s, con una atm�sfera de cuento de pr�ncipes y princesas de Andersen -lo de las infidelidades sin fin y los esc�ndalos del jefe de los Bernadotte llegar�a despu�s, pero eso es otra historia, que dar�a para otro tipo de canciones, m�s del estilo de Paquita la del Barrio y su Rata de dos patas-.En 2024, el rey condecor� a los cuatro integrantes de ABBA con la Real Orden de los Vasa en una hist�rica en el Palacio Real de Estocolmo. Fue aquel otro momentazo m�s en el que el soberano se mostr� como un aut�ntico abbaman�aco. A fin de cuentas, �qu� sueco no lo es?
ABBA, Dancing Queen y los Bernadotte: medio siglo del tema inspirado (o no) en la reina sueca
Stig Anderson debi� de frotarse las manos mientras contaba los minutos el 16 de agosto de 1976 en la cuenta atr�s para que todas las radios de Suecia casi al un�sono lanzaran el...










