Un colegio del partido bonaerense de Morón sufrió este viernes una jornada dramática luego de que personal de maestranza hallara en la entrada del establecimiento un sobre con una bala y una carta de amenaza que exigía suspender los viajes de egresados de este año.El episodio ocurrió en el Instituto Parroquial Cristo Obrero, ubicado sobre calle Inalican 1045, en Haedo. El envoltorio fue encontrado por la mañana, antes del inicio de las clases, por trabajadores de maestranza, según supo LA NACION de fuentes de la institución.El sobre contenía un proyectil de calibre 9 milímetros y un papel con un escrito en tono violento que alertaba sobre posibles “consecuencias” en caso de no suspenderse los tradicionales viajes que se organizan a partir de esta época para aquellos que transcurren su último año de secundaria. El interior de la escuelaRedes“Advertencia N°1, señores directivos. Tendrán que tomarlo en serio porque no estamos jodiendo. Los viajes de egresados tienen que ser suspendidos por razones serias. Si no se cancelan, los directivos tendrán consecuencias y habrá sorpresas", decía el mensaje de la amenaza. Los trabajadores que encontraron el sobre alertaron a las autoridades y, a su vez, los directivos se reportaron con la Policía. La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal de Instrucción N°7 de Morón e inició con el análisis de las cámaras de seguridad de la zona para identificar al responsable. “Me acabo de enterar. Vine a buscar a mi hija, no me mandaron ningún aviso. El colegio siempre 10 puntos, no hay problemas. Me extraña la noticia, porque es un colegio excelente”, expresó el padre de una alumna en diálogo con A24.Antecedentes de amenazasEl Instituto Parroquial Cristo Obrero, que cuenta con primario y secundario, había sufrido una situación similar en abril con la amenaza directa de un alumno a su directora. “Si van a hacer tiroteos tírenle a la directora. ¿Qué es eso de a los compañeros?”, escribió un estudiante de 14 años en una historia publicada en su Instagram. Uno de los espacios del colegioRedesA raíz de la denuncia que se generó en su contra, la Policía allanó el domicilio del adolescente y le secuestró su teléfono celular. El joven quedó imputado por el delito de “intimidación pública agravada por incitación a la violencia colectiva”.Por otro lado, el colegio había afrontado amenazas de bomba durante tres días consecutivos en mayo de 2022. “Se está perjudicando la educación de los chicos”, había expresado uno de los padres en aquel momento en conversación con América.