El martes 20 de mayo, un alumno de 14 años ingresó a su escuela de barrio Centroamérica, en la ciudad de Córdoba, con un revólver calibre 22 cargado con cuatro balas. Lo exhibió ante sus compañeros y, según investiga la justicia, apuntó a uno de ellos. El hecho no terminó en tragedia: las autoridades del colegio activaron el protocolo de seguridad escolar, alertaron a la policía y el arma fue secuestrada sin que nadie resultara herido. El adolescente quedó a disposición de la Justicia Penal Juvenil. El Ministerio de Educación resolvió cambiarlo de institución.

El caso no ocurrió en el vacío. Sucedió semanas después de la masacre de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, donde un estudiante abrió fuego dentro de su colegio secundario y dejó heridos de gravedad. Ese hecho sacudió al sistema educativo argentino y funcionó como acelerador de una política que Córdoba ya tenía en marcha pero que, admiten en el propio sistema, no había cobrado la urgencia que merece.

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La guía AcompañarCBA -cuyo nombre completo es Guía provincial para la intervención en protección ante situaciones complejas, trayectorias cuidadas y vulneración de derechos relacionadas con la vida escolar- fue publicada por el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba en febrero de 2026, bajo la conducción del ministro Horacio Ferreyra.