A Jesús David Delgado se le torció el gesto al ver el marcador. La medalla de bronce valió 48,26s, la marca que hizo el turco Ismail Nezir para meterse en el podio por detrás del alemán Emil Agyeku (47,87s) y el noruego Karsten Warlhom, el titán de los 400m vallas, que se quedó a dos centésimas (46,63s, récord de los campeonatos) de su mejor marca del año. El Flaco, como se conoce al canario, terminó sexto, a cuatro décimas de Nezir, lejos de su récord de España, y eso le escoció porque pensaba que las medallas nunca estarían por encima de los 48 segundos.A sus 27 años sabe que no conviene dejar pasar los trenes y el tinerfeño se quedó helado en la tarde en la que volvió la brisa fresca que entraba en el Alexander Stadium para anunciar que ya quedaban atrás los días tórridos. El Flaco decidió arriesgar. Él pensaba que era necesario correr en 47 segundos para rascar una medalla y decidió cambiar su rítmica. Los vallistas dan la vuelta a la pista con un número determinado de pasos. En su caso, 13 hasta la sexta valla y 14 las restantes. Esta vez se fue hasta la séptima y eso, que pudo haberle dado una ventaja, acabó teniendo el efecto contrario: entró en la recta sin el brío que siempre le caracteriza.El atleta canario, que al principio, cuando dejó el fútbol y se metió en una pista de atletismo, odiaba las vallas, hasta que llegó un entrenador que supo metérselas poco a poco hasta que acabó enamorado de estos obstáculos, no vio a Warholm en toda la carrera. El noruego arrasó en la final. “La verdad, esta es la razón por la que hago atletismo: para estar aquí ante el público y revalidar el título y batir el récord de los campeonatos”, dijo el campeón olímpico y triple campeón del mundo, que en Birmingham ha atrapado su sexta medalla de oro en unos Europeos, cuatro de ellas en la prueba individual.El Flaco masticaba arena para explicar su desencanto en la final. “Veo las marcas y pienso que podía haber estado ahí. He hecho una valla más a 13 apoyos y ahora no sé si debería haberlo hecho porque soplaba mucho viento (en la contrameta). Salí a jugármela y, quizá, me equivoqué”.Mientras corría Delgado, junto a la jaula de lanzamientos, bailaba la risueña Inés López, la campeona de Europa sub-23 que se estrenaba entre las mejores especialistas en disco de Europa tras mejorar su marca personal en la clasificación (61,45s). Una ‘cowgirl’ que adora la música country y que, enfundada en un plumas cerrado hasta el cuello, intentaba no coger frío girando y girando sin parar. A la madrileña, que entrena en la universidad de Arizona State, se le acabó encogiendo el brazo y cerró la clasificación de la final de disco con una marca de 56,59s.Más sonriente, feliz al descubrir que terminaba el primer día del heptatlón en octava posición, en puestos de finalista, María Vicente podía darse por satisfecha después de volar en los 100m vallas (13,38s), cumplir en la altura (1,77), patinar en el peso (13,09) y sufrir en el 200m para lograr su mejor resultado, aunque ventoso, en unas combinadas (23,71s).