Suena el timbre. Al otro lado del telefonillo, un repartidor responde “Amazon”. Te entrega tu paquete de Amazon, cuyo envío has podido seguir por la aplicación de la multinacional y, en la calle, una furgoneta con el famoso logo de la compañía estadounidense le espera para seguir con la ruta. ¿Es un trabajador de Amazon? No, todos sus repartidores están subcontratados a través de una o, incluso, de varias empresas. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha difundido esta semana una campaña contra este modelo de negocio, que también impera en España.