El Gobierno de José Antonio Kast ha recibido críticas tras la puesta en escena con la que difundió el traslado masivo de reclusos de alta peligrosidad hasta la cárcel de La Laguna, ubicada cerca de Talca, a unos 250 kilómetros de Santiago. Los canales oficiales del Ejecutivo mostraron a los presos sentados en el suelo, en fila y con las manos hacia adelante, en unas imágenes que no han tardado en compararse con el estilo del presidente salvadoreño Nayib Bukele en sus operaciones penitenciarias.Pero la controversia se ha intensificado por el tratamiento audiovisual que hizo la Administración de derecha a la Operación Cancerbero (como fue bautizado el procedimiento penitenciario): los vídeos difundidos incluyen canciones de los grupos NSYNC, Metallica y Rage Against the Machine. Ha sido el video que incluye el tema Bye Bye Bye (Adiós, Adiós, Adiós), de la banda estadounidense N SYNC, el que ha despertado mayores cuestionamientos porque ha servido para mostrar a los prisioneros en distintas etapas del traslado a La Laguna, mientras que en la pantalla ha aparecido, en grandes letras rojas y blancas, el lema “Operación Cancerbero. Cárceles de verdad. El crimen no tendrá escapatoria”. El montaje cierra con un mensaje: “Adiós crimen, bienvenida máxima seguridad”.Sin embargo, el Gobierno ha defendido el despliegue comunicacional con el que mostraron el traslado de casi 300 reos al Complejo Penitenciario de La Laguna: una transmisión en directo, una alocución del presidente Kast y mensajes en redes sociales. En una entrevista con 24 Horas, el subsecretario de Justicia, Luis Silva, señaló que se transmitió el mensaje que buscaba La Moneda: “Es decir, aquí cambió la mano”. Señalo que no le producía inconvenientes el polémico vídeo en el que se musicaliza con N SYNC. “Entiendo que a alguien se lo pueda producir, pero creo que mirar esa imagen y [escuchar] esa música solo bajo un aspecto negativo sería esconder la mitad del asunto, porque creo que tiene una lectura positiva”, agregó. Según Silva, la ciudadanía ha acogido “muy favorablemente la imagen o el mensaje que la imagen incluyó” en el registro. Las críticas más punzantes han venido de exautoridades del Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026), como la exministra Carolina Tohá, que calificó de “espectáculo” el modo en que se presentó el despliegue; un comentario que no quedó sin respuestas por parte del Ejecutivo, puesto que el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Claudio Alvarado, refutó: “Lamento que cuando se hace un traslado de reos de alta peligrosidad en una cárcel que se les pueda tener contenidos se hable o se refieran a estos términos de espectáculo”. Sin embargo, el exministro de Justicia, Luis Cordero, ha alertado que la estrategia comunicacional de La Moneda debe ser vista con cuidado debido a que la difusión de imágenes y procedimientos no solo podría suponer complejidades en materia de seguridad, sino también para evitar transformar el sistema penitenciario en una forma de degradación de las personas privadas de libertad. En una entrevista con Radio Universo, el abogado sostuvo que la apuesta comunicacional de Kast fue “muy al estilo Bukele”, a la vez que subrayó que el modelo del mandatario salvadoreño “descansa en un autoritarismo”. “Este es el estilo chileno” Después de que Kast fue electo presidente, en diciembre de 2025, uno de los primeros mandatarios que visitó fue a Bukele, en enero, y una figura internacional que gozaba de alta popularidad en Chile hasta hace dos años. En El Salvador, el fundador del Partido Republicano, de la extrema derecha, hizo un recorrido por el modelo del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel de El Salvador denunciada por organismos internacionales, como Human Rights Watch (HRW), por presuntas torturas y abusos a sus internos. En esa visita, Kast pidió colaboración a Bukele “para mejorar nuestro sistema penitenciario”, aunque en varias ocasiones recalcó que no realizaría una copia del modelo salvadoreño. El subsecretario de Justicia, Luis Silva, ha sido más directo, al afirmar que el Gobierno comparte con el presidente de El Salvador el espíritu de terminar con la impunidad, aunque negó que quieran calcar el modelo penitenciario del país centroamericano: “No, este es el estilo chileno”. La puesta en escena de la Operación Cancerbero ocurre unas semanas después de que el Ejecutivo presentó su agenda de seguridad, que impulsará en el Congreso, y reforzó el concepto de que “la mano ha cambiado” en Chile. Detener el avance del crimen organizado y disminuir los delitos fue una de las mayores promesas de Kast cuando fue candidato. El jueves, el presidente se trasladó a Talca, en la región de Maule, para recorrer la cárcel de La Laguna. Vestido con chaqueta de Gendarmería, el mandatario dijo en una rueda prensa: “Hoy día es un día histórico, porque a partir de hoy comienza un cambio de mano importante”.