París (EFE).- El fisco francés reconoció este viernes que fue víctima en junio de un pirateo de datos de 678.437 contribuyentes, entre particulares y profesionales, y que sólo se dio cuenta de la sustracción de informaciones después de que el supuesto autor se hubiera jactado públicamente el pasado miércoles.

La cifra la dio en una conferencia telefónica con la prensa la directora general de Finanzas Públicas, Amélie Verdier, que explicó que en junio detectaron la intromisión en la cuenta de uno de sus agentes, pero no que el pirata hubiera robado informaciones, algo de lo que sólo fueron conscientes cuando éste se manifestó esta semana.

Verdier se justificó contando que no habían notado una utilización masiva de la cuenta pirateada gracias a un puenteado de la contraseña de acceso, e insistió en que, por lo que saben hasta ahora, las informaciones sustraídas no permiten conectarse a las cuentas personales o profesionales de los contribuyentes afectados.

El ministro de Hacienda francés, Roland Lescure. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET/ Archivo

Lo que el pirata sí que pudo aspirar, en el caso de los particulares, son informaciones personales, como los nombres, apellidos, dirección, los ingresos fiscales de referencia (que sirven para el cálculo del impuesto) y el tipo impositivo en el impuesto sobre la renta.