Noticias hoyLa tradición oral alemana tiene un sabio proverbio que reza: "Hijos pequeños, problemas pequeños; hijos grandes, problemas grandes". El refrán germánico captura una reflexión sobre los desafíos cambiantes de la crianza. ¿Qué lección propone y cuál es su significado?Una de las curiosidades de este proverbio es su estructura paralela: cada etapa de la vida de un hijo trae consigo una categoría de preocupaciones proporcional a su tamaño. Cuando se acomete la difícil tarea de traer una vida al mundo y criarla, el crecimiento de un hijo, por más gratificante que sea, no alivia las preocupaciones de sus padres. Con el paso de los años, los pañales y los berrinches ceden el paso a las decisiones de vida, las relaciones, el dinero, la salud y los riesgos que un adulto asume y que su familia observa sin poder intervenir.Cuando los hijos son pequeños, los padres tienen el control: deciden los horarios, los alimentos, los amigos, los límites. Cuando los hijos crecen, ese control se transforma en algo más parecido a la fe: confiar en que lo enseñado durante años guiará las decisiones que ellos toman solos.El célebre humorista y poeta alemán Wilhelm Busch solía decir: "Convertirse en padre es fácil; ser padre, en cambio, es muy difícil".El proverbio también ofrece una mirada sobre el enfoque alemán de la paternidad y la vida familiar, una cultura que tiende a la franqueza antes que al eufemismo y que prefiere enunciar las verdades incómodas en lugar de dorar la píldora.Qué son los proverbiosLos proverbios alemanes son fruto de las tribus germánicas, que lograron a través de ellos traspasar información de vital importancia mediante refranes, historias del folklore, metáforas y fábulas.La tradición proverbial alemana tiende a la concreción y al pragmatismo. El pueblo alemán ha sido históricamente descrito como una nación de poetas y pensadores, y esa dualidad entre lo práctico y lo reflexivo aparece con frecuencia en sus refranes más populares.El pragmatismo de los germanos se basa en enunciar la dificultad, no en promover un optimismo exacerbado. Por eso, tanto esta como otras frases del saber popular, preparan culturalmente a sus oyentes para enfrentar la realidad con sus altibajos y decidir que, a pesar de las dificultades, si el deseo está presente, valdrá la pena dejar que los hijos naveguen cualquier tormenta para que los padres sean siempre su puerto seguro.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOPaternidadFrases y citasCrianza