Seguir de largo hacia el norte de Guayaquil por la calle Rumichaca por ahora no es una opción para los conductores que la utilizaban para conectarse con la calle Julián Coronel y continuar hacia el puente que desemboca a la av. Kennedy y la avenida de las Américas, en el norte.Los trabajos que se ejecutan en el tramo de la Rumichaca por el momento bloquean dos cuadras hasta la conexión con Manuel Galecio, lo cual ha obligado a los choferes a cambiar el recorrido y buscar calles alternas para llegar hacia el norte de Guayaquil.Por esta conexión circulaban conductores que buscaban llegar hacia sectores como la Atarazana, Kennedy, Urdesa o Garzota.PublicidadAhora, al encontrarse con el tramo intervenido, deben virar cuadras antes, tomar calles paralelas o alejarse del sector para buscar otra conexión, una decisión que durante las horas de mayor tráfico puede representar más tiempo dentro del vehículo.Rutas alternas y más tiempo de viajeFernando Alarcón conoce esas alternativas porque trabaja como taxista y frecuenta el sector, donde además vive su padre.Cuando necesita dirigirse hacia el norte, como a zonas aledañas de la autopista Narcisa de Jesús, actualmente prefiere alejarse de la zona intervenida y buscar Manuel Galecio e ir por la av. Boyacá para continuar hacia la av. Malecón Simón Bolívar, tomar el túnel del cerro Santa Ana y desde allí seguir su recorrido por la Pedro Menéndez.PublicidadPublicidad“Para mí la vía de acceso más fácil es llegar hasta el Malecón, coger el túnel y por ahí dirigirme hacia el norte. Hay otro desvío, pero en las ‘horas pico’ es muy complicado, es más largo pero evito ir por las Américas”, explica.Cuenta que lo que antes le tomaba diez minutos, desde el centro, ahora le toma alrededor de veinte minutos, siendo cada vez más difícil realizar su trabajo.Pero si es completamente necesario dirigirse por la av. de las Américas, la segunda posibilidad que utiliza requiere buscar calles internas y posteriormente salir hacia la av. Quito y la av. Machala para recuperar la conexión con la avenida de las Américas.Sin embargo, Alarcón señala que esa alternativa comienza a complicarse conforme avanza la tarde y más carros buscan las mismas salidas.Desde aproximadamente las 16:00, según su experiencia, la cantidad de vehículos empieza a aumentar y alrededor de las 17:00 las demoras son mayores.Para un taxista, escoger una calle u otra implica calcular cuál permitirá continuar el viaje con menos espera, especialmente cuando el destino está al norte de la ciudad.PublicidadAfectaciones al transporte público y horas picoLos carros particulares tampoco son los únicos que han tenido que modificar el trayecto. Por el sector circulan varias líneas de buses que ahora deben avanzar cuadras adicionales para encontrar un punto donde virar y retomar su recorrido, explica Darwin Castro, quien trabaja en un taller ubicado junto al área intervenida.Desde allí observa diariamente cómo los vehículos llegan hasta el cierre y se distribuyen por las calles habilitadas.Por el cierre, la ATM implementó el desvío de nueve líneas de buses por Manuel Galecio, Ximena y Julián Coronel. Además, a los choferes de autos particulares ha recomendado tomar rutas alternas como Ximena y la v. Quito para incorporarse a la calle Julián Coronel y por la calle Alejo Lascano para moverse hacia el oeste.Castro identifica un primer periodo de congestión alrededor del mediodía, pero asegura que las mayores complicaciones aparecen desde las 16:30 y pueden mantenerse hasta las 18:30 o 19:00.“Aquí hay dos horas complicadas. Una es al mediodía y la más fuerte comienza desde las cuatro y media de la tarde hasta las seis y media o siete de la noche. Hay una sola arteria y todos tienen que ir por ahí; ahí se ocasiona el problema”, relata.Los buses forman parte de esa concentración. El ciudadano explica que varias unidades que antes atravesaban el tramo deben continuar cerca de tres calles antes de encontrar otra salida, por lo que terminan coincidiendo con carros particulares que realizan el mismo desvío.“El cuello de botella es ‘insoportable’, uno que transita por esta zona, ya sabe que ir al norte es complicado de por sí en horas pico y ahora con este cierre peor”, comenta Roberto Cuenca, residente que suele pasar por esta zona y ha optado por buscar calles alternas cuando encuentra acumulación de vehículos.Cuando encuentra demasiados carros, simplemente cambia de calle y busca otra salida que le permita continuar.El recorrido puede resultar más largo, pero prefiere esa alternativa antes que permanecer detenido en las filas que se forman alrededor del tramo cerrado.“Cuando me toca irme al norte, a Vergeles por ejemplo, que allá suelo ir por trabajo, prefiero irme hacia el túnel, es más tiempo pero a veces es lo mejor”, comenta Castro.Extensión de los trabajosEl 3 de agosto, la Agencia de Tránsito y Movilidad detalló que los trabajos se extenderán progresivamente hasta la intersección de la calle Junín para trabajos de reconstrucción integral.En el punto de Rumichaca y Piedrahita, Interagua repotencia los tirantes y colectores de sistema de aguas lluvias, además de ramales domiciliarios y colectores de aguas residuales.Luego, Obras Públicas municipal realizará el relleno y la pavimentación con hormigón rígido. Los trabajos se extenderán por doce semanas. (I)
Conductores duplican su tiempo de viaje hacia el norte por cierre de tramo de la calle Rumichaca
Los cierres obligan a buscar rutas alternas para conectarse con la avenida de las Américas y otras del norte.






