Publicidad23 de junio, 2026 - 14h08La rehabilitación de la Panamericana Norte inició el domingo 21 de junio. Ese día el impacto vial no se sintió debido a la poca afluencia de gente en la zona. Sin embargo, fue el lunes 22 y el martes 23 de junio cuando los ciudadanos aseguraron que en tramos que se tardaban hasta diez minutos en llegar a sus destinos, ahora les toma 40 minutos.Por diez días, un kilómetro de vía concentrará el trabajo de fresado, estabilización y colocación de una nueva carpeta asfáltica sobre tres carriles de esta importante arteria que es la entrada y salida de Quito y uno de los accesos a las parroquias más grandes de la capital, así como el desfogue hacia la avenida Simón Bolívar.Mientras la maquinaria retiraba el antiguo material que cubría la autopista, en sentido norte-sur, un contraflujo se diseñaba desde el Intercambiador de Carcelén para que los conductores que bajaban pudieran circular por un carril y quienes subían lo hicieran en dos, solamente en sentido sur - norte. PublicidadEl colapso vial era palpable desde la entrada a Carcelén. En la Diego Vásquez de Cepeda, miles de carros hacían filas interminables para poder llegar con sus hijos a clases o a sus trabajos en Calderón, Carapungo o Llano Chico.El documento fundamental para viajes que está a un clic de distancia, así puede registrar gratis el carné de fiebre amarillaTestimonios de ciudadanos afectados“Diez minutos me tardo hasta el colegio de mi hijo y por más que salí temprano ha sido imposible llegar. Un tramo de 10 minutos, ahora me tomó 40. Creo que es absurdo que se planifique de esta manera; esta obra merecía una mejor organización”, mencionó Kattya Solano, quien llegaba apurada al colegio de su pequeño.Las hileras de vehículos avanzaban lentamente. Muchos conductores hacían maniobras para intentar llegar primeros, pero era imposible. Los conductores de buses de transporte urbano e interprovincial también se veían afectados y pedían a las personas paciencia hasta alejarse del trancón.PublicidadPublicidad“Siempre es necesaria una rehabilitación de las calles, aplaudo eso, pero precisamente esta autopista que es el ingreso y salida de Quito debieron haberla trabajado por las noches o en horarios donde no haya mucho impacto vehicular; solo así funcionan los contraflujos; mientras tanto, sigue siendo un caos“, mencionó Daniel Castro, ciudadano que esperaba en el interior de su carro.Según las personas que diariamente utilizan la Panamericana Norte, el movimiento no cambia por las noches. “Prácticamente nos cercaron, porque para llegar a Calderón, desde el norte de Quito, solo tenemos esta vía. Sea por la 10 de Agosto o por la Prensa, siempre vamos a caer aquí, entonces no creo que haya sido una gran idea empezar ahora”, apuntó Silvana Ortiz.Impacto en la comunidad educativa y restriccionesLos jóvenes en clases y la poca circulación ha sido un viacrucis para los padres que no encuentran vías alternas para poder dejar a sus hijos. Incluso los choferes de buses escolares han empezado los recorridos media hora antes; sin embargo, tampoco han logrado llegar a tiempo.“Mi hijo estudia en el Frau Klier. El único acceso es este porque el colegio está en una pendiente sin salida. Es decir, lo dejamos y tenemos que bajar por la misma vía para salir a la Panamericana Norte. Con esto, el colegio debe entender, porque no podemos hacer más", aseguró Eduardo Buenaño, padre de familia que ascendió hasta la unidad educativa de su hijo con desesperación.Las autoridades a cargo del proyecto han mencionado que las restricciones vehiculares se mantendrán hasta la calle N76, la cual se usará únicamente para tráfico liviano y ruta alternativa de movilidad para los barrios del sector.Afectación regional y congestiónEl impacto no solamente afecta a la zona urbana, sino a quienes llegan a Quito desde parroquias como Guayllabamba, cantones como Cayambe y desde la provincia de Imbabura y el Carchi.PublicidadTransporte público de Ambato suspende servicio por desacuerdo en tarifasEn redes sociales se difundieron imágenes de conductores que aguardaron por más de una hora desde el peaje de Oyacoto para tratar de ingresar a la capital y tenían que hacerlo lentamente, debido a la hora pico.