Por Redacción EC14/08/2026, 11:00 a.m.A comienzos de los años 90, Toyota buscaba dejar atrás su papel secundario en las carreras de resistencia. La compañía japonesa se encontró con una oportunidad en el cambio de reglamento que obligó a utilizar motores atmosféricos de 3,5 litros, una normativa que llevó a varios fabricantes a abandonar la categoría por sus elevados costos. Toyota, en cambio, decidió apostar por un nuevo prototipo: el TS010.