La presidenta sostuvo que México mantiene con Estados Unidos una relación de colaboración y coordinación, pero “de igual a igual”, y reiteró que su Gobierno no acepta subordinación ni interferencia de ningún país en asuntos internos.

La presidenta Claudia Sheinbaum, acusó este viernes a Estados Unidos de incurrir en una forma de “injerencia” política al cancelarle la visa a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, una decisión que atribuyó a motivos “esencialmente” políticos.

Porque no es parejo a todos los países (…) Podemos hacer una revisión de qué ocurre en otros países de América Latina y qué ocurre en nuestro país. Y esto es un sentido de injerencia en la política mexicana

Sheinbaum insistió en que, si Washington cuenta con pruebas contra cualquier ciudadano mexicano, independientemente de su profesión o filiación política, debe presentarlas para que sean evaluadas por la Fiscalía General de la República (FGR) y, en su caso, por un juez conforme a las leyes mexicanas.

“Pero tiene que haber pruebas”, recalcó la jefa de Estado, que defendió que la relación bilateral debe sustentarse en el respeto mutuo, y rechazó que las decisiones de Estados Unidos sean utilizadas para influir en la vida política de su país.