La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha salido este lunes en defensa de una relación con Estados Unidos igualitaria y sin sometimiento. El alegato de la mandataria se repite en un periodo de tensiones bilaterales por las intromisiones de Washington en la soberanía mexicana, materializadas en las operaciones de agencias de EE UU sin autorización, y por los malos tratos a los migrantes mexicanos en ese país denunciados por el Gobierno. Sheinbaum ha dicho en conferencia de prensa que México prioriza tener una buena relación con la Administración de Donald Trump, pero ha advertido de que no admitirá la subordinación. “No se trata de entrar en una confrontación, pero tampoco se trata de que, si vemos algo que no es correcto, que es ilegal, o que no cumplen con lo que debe ser […], no quiere decir que nos quedemos callados”, ha dicho en conferencia de prensa.México y Estados Unidos atraviesan una etapa prolongada de conflicto, especialmente por las amenazas de Trump a su vecino del sur con el pretexto del combate al “narcoterrorismo”. Sin embargo, otro problema ha sumado a las tensiones: la muerte de 17 migrantes mexicanos en el marco de la brutal política de persecución de Trump contra los indocumentados en EE UU. El Gobierno de Sheinbaum ha pasado de los llamados de atención por la burocrática vía diplomática a la estrategia de las denuncias penales y las demandas civiles ante la justicia estadounidense contra la gestión del ICE. Sheinbaum ha defendido este lunes la postura de México frente a la operación ilegal de agentes estadounidenses encubiertos o ante las denuncias —sin pruebas, a decir de la presidenta— contra políticos por supuestos nexos con el crimen organizado. No obstante, ha dicho la mandataria, la exigencia de respeto no significa una ruptura de las relaciones. “Nosotros no buscamos una confrontación con el Gobierno de EE UU, porque es mejor siempre usar la vía diplomática; eso no quiere decir que dejemos que violen la soberanía o que dejemos que haya violación a los derechos humanos de los mexicanos en EE UU, o que cuando no estamos de acuerdo con algo también lo manifestemos”, ha afirmado.La presidenta ha descrito una nueva etapa en la que México no permitirá presiones de Washington, a diferencia, según ha dicho, de mandatarios anteriores que abrieron las puertas de par en par. “No se trata de construir un conflicto, sino de buscar soluciones. Pero lo que no podemos permitir es la violación a nuestra soberanía. ¿Y qué pedimos siempre? Respeto y reciprocidad. Y lo vamos a seguir exigiendo, más allá de lo que llegue a hacer el Gobierno de EE UU”, ha señalado. “Y si llega a haber otra situación, lo vamos a manifestar, no solo en una nota diplomática, sino lo hacemos público, y eso es muy importante. Entonces, hay que buscar la buena coordinación sin dejarnos, sin agachar la cabeza, porque así era antes”, ha añadido.Sheinbaum ha afirmado que Washington “no está de acuerdo” con que México “le ponga límites a su intervención” en el país “porque antes no los tuvieron”. La mandataria recordó el reciente episodio que destapó la operación ilegal de agentes de la CIA en Chihuahua, y dijo que se le pidió a EE UU que los retirara, cosa que aceptó. “No se trata de agachar la cabeza o mirar para otro lado, porque la soberanía es algo serio, es muy importante”, ha subrayado.