CALI, Colombia (AP) — Ebert Jonathan Morales perdió su casa y sus pertenencias durante el devastador terremoto registrado en Colombia esta semana y ahora intenta rehacer su vida desde cero junto a sus cuatro hijos y su esposa.“No hay dónde vivir, lo perdimos todo”, relató a The Associated Press Morales, de 38 años, en un refugio de Cali, una de las ciudades más afectadas por el sismo de magnitud 7,4 ocurrido el lunes con epicentro en el departamento de Chocó, en el noroeste del país, que cobró la vida de más de 285 personas.Su casa quedó destruida: se agrietaron las paredes, se derrumbó el piso y se cayó el techo.Morales es una de las más de 102.000 personas damnificados por el sismo de mayor magnitud registrado en el país en lo que va del siglo. El gobierno calcula que más de 12.800 viviendas quedaron destruidas y otras 73.400 afectadas.Además de la búsqueda de sobrevivientes, que se dificulta con el paso de las horas, comienza otro desafío: reconstruir la vida de los damnificados como el país lo hizo en 1999 tras un sismo de similar magnitud.
Medidas excepcionalesEl terremoto se convirtió en el primer gran desafío para el recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella, quien declaró el desastre nacional y la emergencia económica para poder establecer impuestos temporales sin el aval del Congreso.Los fondos nacionales e internacionales que se recauden irán al “Fondo Milagro”, como lo llamó el presidente, que se destinará a la construcción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos.










