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LA PAZ, Bolivia (AP) — El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, activó el jueves un plan para reforzar la seguridad en la frontera con Brasil con el fin de luchar contra el crimen organizado cuyos delitos han aumentado en la nación andina en medio de una guerra entre cárteles brasileños que se disputan las rutas del narcotráfico.Paz lanzó la medida desde la región de Guayaramerín, al norte de Bolivia y vecina de Brasil, donde la Policía boliviana realizó patrullajes terrestres, mientras que la Fuerza Naval lo hizo en lanchas a lo largo del río que comparten ambas naciones. También se efectuaban operativos en otras tres regiones bolivianas —Beni, Pando y Santa Cruz— las cuales comparten una frontera de 3.400 kilómetros con Brasil.“¿Quién quiere venir a hacer turismo si tiene riesgo de que el día de mañana tendrá un conflicto de inseguridad?”, preguntó Paz en su discurso. “¿Quién quiere invertir en una ciudad donde no hay seguridad?”, acotó.
Esto ocurre días después de que se registró en otra localidad de la frontera una balacera que no dejó heridos, pero sí cuatro aprehendidos, dos de ellos eran miembros del Primer Comando de la Capital (PCC) y se encontraban en medio de una pelea por rutas de narcotráfico con su rival, el Comando Vermelho (CV). Ambas bandas delincuenciales son consideradas terroristas por Estados Unidos.Los expertos aseguran que estas rutas estaban operadas por el presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, capturado en Bolivia y entregado en marzo a la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).








