El Juzgado Civil y Comercial N.º 2 de Corrientes dictó una sentencia ejemplar que pone fin a un conflicto vecinal de años en la capital provincial. La jueza, Graciela Lisceiko, hizo lugar parcialmente a la demanda presentada por la Sra. V. B. contra su vecino, F. L. C., condenándolo a pagar una indemnización de 6.000.000 de pesos y a cesar de inmediato la venta de gas envasado en su domicilio hasta obtener la habilitación correspondiente.
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La resolución se apoya en que la actividad del demandado excedía la "normal tolerancia" entre vecinos, afectando la salud y la seguridad de la demandante. El conflicto, que comenzó en 2014, escaló desde ruidos y vibraciones hasta actos de agresión física contra la propiedad, lo que motivó una intervención judicial con perspectiva de género y vulnerabilidad.
Garrafas, ruidos y una convivencia rota
La demandante, una mujer de avanzada edad con problemas de salud, denunció que en el inmueble lindero funcionaba un kiosco clandestino que acopiaba y vendía garrafas de gas y carbón sin medidas de seguridad ni autorización municipal.











