Estados Unidos ejecutó este jueves a tres reclusos condenados a la pena capital en tres estados diferentes: Oklahoma, Tennessee y Alabama. Los reos fueron sometidos a la inyección letal en un día con un volumen de ejecuciones que no se registraba desde hacía 16 años en el país, donde el apoyo a la pena de muerte está en mínimos históricos.PublicidadOklahoma llevó a cabo la ejecución de Carlos Cuesta-Rodríguez, de 70 años, condenado en 2003 por asesinar a su pareja y declarado muerto a las 10.13 hora local (15.13 GMT), según informaron medios locales.Por su parte, Tennessee ejecutó a Anthony Hines, de 66 años, a las 10.30 hora local (15.30 GMT), sentenciado a pena de muerte por asesinar a la empleada de un motel en 1985, según informó el medio local The Tennessean. Hines, en el corredor de la muerte durante 40 años, es el primer ejecutado del estado de Tennessee este 2026. Jeremy Williams, de 42 años y condenado a muerte por violar y asesinar a una niña de cinco años en 2021, fue ejecutado y declarado muerto en Alabama a las 18.16 hora local (23.16 GMT), según han confirmado medios estadounidenses.En el caso de Hines, sus abogados habían pedido en las últimas semanas clemencia para el condenado a muerte después de que en mayo el estado de Tennessee tuviera que suspender la ejecución de Tony Carruthers cuando el equipo médico no logró, tras más de una hora intentándolo, acceso intravenoso para administrarle los fármacos letales. Sin embargo, el gobernador del estado, Bill Lee, decidió el martes mantener intacta la sentencia de Hines y declaró su intención de no intervenir para suspenderla.El escenario —poco común— de las tres ejecuciones programadas en el mismo día en Estados Unidos se produce en un momento en el que los expertos no consideran que vayan a superarse en todo el país las 47 penas de muerte llevadas a cabo en 2025. Por el momento, este año han sido ejecutadas 22 personas, tres menos (25) que las registradas en todo 2024.PublicidadPese a que la Administración del presidente Donald Trump ha tratado de dar impulso a la pena capital —a la que califica de "herramienta esencial para disuadir y castigar a quienes cometen los crímenes más atroces y los actos de violencia letal contra los ciudadanos estadounidenses"— y a que el estado de Florida es responsable de casi la mitad de las ejecuciones del país, el apoyo de la sociedad estadounidense para con el máximo castigo se encuentra en mínimos históricos no vistos desde los años 60 y 70. Según una encuesta de Gallup de octubre de 2025, un 52% de los sondeados se mostraron a favor de las ejecuciones y un 44% en contra.Actualmente, la pena capital sigue siendo legal en 27 estados (aunque cuatro, California, Pensilvania, Ohio y Oregón, mantienen moratorias), mientras que los otros 23 y el Distrito de Columbia la han abolido.EEUU es, junto a Japón, la única de las grandes economías industrializadas que mantiene la pena de muerte, siendo Irán el país del mundo que más ejecuciones lleva a cabo con 2.159 en 2025, el 80% de los muertos por pena capital en el planeta de los que se tiene constancia, según informa El País.